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Ex director de salinera derrota a Guajardo

OPINIÓN

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La administración de Ildefonso Guajardo, secretario de Economía, lleva cuatro juicios perdidos en tribunales de un total de ocho como parte de un pleito judicial que promovió en contra de Jorge Humberto López Portillo Basave, ex director de Exportadora de Sal del gobierno federal, luego de que éste ex funcionario denunciara un despojo y daño patrimonial desde el interior de esa paraestatal. Jorge Humberto empezó a documentar desde 2013, con datos oficiales, como el consejo de la salinera pretendía quebrar la institución para rematarla a favor de Mitsubishi, empresa japonesa que compraba sal a México muy por debajo de su valor real, así como de Herminio Blanco, empleados de dicha compañía y ex negociador del TLC en 1994. Incluso, López Portillo, quien participó como promotor del voto de Enrique Peña Nieto en 2012, presentó una denuncia formal ante la PGR en la que daba los pormenores sobre cómo se planeaba la operación fraudulenta y dos semanas después fue despedido de la exportadora y luego enjuiciado. Desde las primeras semanas de su llegada al cargo detectó trampas en el consejo, mismas que también fueron señaladas por la Auditoría Superior de la Federación. Algunas de éstas fueron seguidas y divulgadas por este reportero desde el año 2015. Las trampas consistieron en una doble contabilidad: el consejo vende a Mitsubishi la tonelada en menos de diez dólares, como se reporta al SAT, sin embargo, en los documentos de exportación aparece que se comercializó en 20 dólares. Allí está el negocio para algunos cuantos: alguien se queda con poco más de la mitad. Y es que luego Mitsubishi vende la sal en Asia hasta en 70 dólares. Eso es lo que descubrió Jorge Humberto López Portillo. Aunque tenía una orden de prisión por el mayor fraude del sexenio de Felipe Calderón, una operación que triplicó el costo de la Estela de Luz, Jorge Guillermo Esquivel y Esquivel, fue designado director de Administración y Finanzas de la salinera, situada en Guerrero Negro, Baja California Sur –séptimo productor mundial de sal– y fue contratado para manejar las cuentas de la exportadora, esa doble contabilidad por medio de la que se ocasionan desfalcos de más de cinco mil millones de pesos al año en contra de la Federación. Según un expediente de la ASF, así se lleva a cabo la doble contabilidad: el consejo se conforma por nueve personas –cinco mexicanos y cuatro japoneses– debido a que la firma Mitsubishi tiene 49 por ciento de las acciones y 51 la Federación, pero a las reuniones sólo asisten dos de los cinco mexicanos. Nada impide entonces que los precios de sal se fijen muy por debajo del precio real en el mundo. En diciembre de 2014, por ejemplo, los precios de referencia eran de 48.81 dólares, con máximos de hasta 70, pero el consejo lo estableció en 10.93 dólares por tonelada. La denuncia formal la presentó en diciembre de 2014 ante el todavía procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, pero dos semanas después sobre Jorge Humberto López Portillo empezó a caerle todo el peso del estado, primero el despido y luego un proceso judicial que lo llevó unas horas al reclusorio sur de la CDMX en el otoño de 2016 por supuesto quebranto contra la paraestatal. En libertad siguió el proceso. En 2017 renunció al PRI y en días recientes una resolución del Tribunal Superior de Justicia Federal (7991707015) resolvió que las acusaciones en su contra son infundadas. Guajardo, secretario de Economía, terminará muy mal su administración con este caso perdido –aunque falta liberar cuatro juicios– y un fraude de la séptima salinera del mundo que se escondió debajo de la alfombra, pero que debe ser resuelto en el nuevo sexenio de Andrés Manuel López Obrador, pues tampoco la Secretaría de la Función Pública hizo su trabajo.