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¿Qué hacemos con el PRI?

OPINIÓN

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# AGENDA CONFIDENCIAL     Las mismas preguntas que se hicieron después de las elecciones presidenciales de 2000, cuando Vicente Fox -- con la ayuda de Ernesto Zedillo—echó al PRI del gobierno, circulan ahora en los pasillos de la sede del tricolor, del Palacio Nacional y de la residencia oficial de Lo Pinos: ¿Qué hacemos con el PRI? ¿Lo restructuramos profundamente? ¿Lo refundamos? ¿Lo refundimos? ¿Le damos cristiana sepultura? Hace 18 años, el verdadero líder del tricolor se reunió, después de la derrota, con la "crema y nata" de lo que había quedado del partido, mejor dicho, el jocoque, a quienes, palabras más palabras menos, socarronamente les dijo: No piensen en lo que perdieron sino en lo que ganaron (en clara referencia al número de  diputados y senadores que habían conseguido); además, para este momento hemos trabajado en los últimos años... ahora el PRI será la única alternativa real del poder; lo importante es que estén unidos y no se conviertan en plañideras. En este 2018, después de la debacle del domingo pasado, en donde al PRI le rompieron el esqueleto y no le dejaron un hueso sano (ninguna de las nueve gubernaturas y tercer lugar en el Congreso), tal vez el líder no tenga palabras de aliento para ninguno de los sectores del tricolor: obrero, popular y campesino, para quienes lo hayan olvidado; y mucho menos argumentos para decirles que son una gran organización, que pelaron como guerreros, que deberían sentirse orgullosos… y cositas por el estilo. ¡Con qué cara! Exclaman quienes recuerdan que el supuesto nuevo PRI que recuperó la Presidencia en 2012 nunca terminó de nacer en los seis años que estuvo el poder, y el PRI dizque antiguo nunca terminó de morir. De ahí pues que, a juicio de los observadores, tal vez sea el mejor momento de fundar otro partido y esperar dos sexenios, por lo menos, para intentar regresar a Los Pinos. ¡Por qué tan dramáticos! Exclaman algunos priistas, quienes queriendo presumir de cultos preguntan: ¿Qué fue lo quedó en la caja de Pandora después de que salieron los bienes y los males? La esperanza, la esperanza, responden ellos mismos. Pero después de la humillante derrota que sufrió el PRI el domingo pasado ésa también se perdió, acotan los observadores. No faltan priistas resentidos y humillados que demanda que a los culpables de la estrepitosa derrota del domingo se les queme en leña verde, aunque no tienen el valor de decir por quién empezar. Los bisoños sugieren que por José Antonio Meade. Pero éste podría responder: ¡Y yo por qué!  Y agregar: Si a mi me agarraron de su puerquito. Ante este escenario, lo que primero que hay que buscar es al enterrador, mismo que tendrá que poner en la lápida el siguiente epitafio: Requiescat in pace. AGENDA PREVIA En medio de los miles de resultados que van fluyendo luego de la más grande elección de cargos públicos en México, no debe pasar desapercibida una cerradísima elección en Naucalpan, el municipio mexiquense más importante del área metropolitana de la ciudad de México.  Quien se perfila con un apretado triunfo en esa alcaldía, es el panista Alfredo Oropeza, quien espera la confirmación en el conteo distrital de este miércoles.