Cristiano: la marca

el portugués ya se marchó del real madrid a la juve, y deja un legado de crack en el manejo de su marca

OPINIÓN

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Estimado fan, independientemente de si eres o no partidario del Real Madrid, reconocerás la calidad de un jugador no sólo emblemático para el conjunto merengue, sino una figura de época en el futbol mundial. Sin importar el camino que ahora emprenda, Cristiano Ronaldo ya dejó una huella imborrable en la historia del balón. El astro portugués, que defenderá a la Juventus, basa el poder de su marca personal en sus proezas deportivas, pero es también un personaje de antología por el manejo que hace de su marca personal. Te comparto estos porqués: 1. El naming. Cuando el delantero comenzó a destacar en el futbol profesional, fincó su nombre comercial en su apócope —apelativo reducido— y el referente número de sus dorsales. Desde la antigüedad, el siete tiene tradición fantástica o cabalística. Así nació el apodo CR7. Sin embargo, y en la medida de que descolló como estrella, sus asesores de marketing tuvieron que buscar un sustento más poderoso, y para ello tuvo que compararse con su rival deportivo contemporáneo, Lionel Messi. El simil del deporte con la religión genera muchos insights. Al ser Maradona, fue concebido por el marketing como D10S, a Leo lo convirtieron en el MessiAS. Y Ronaldo no tenía que buscarle mucho cuando su nombre real, Cristiano, daría de origen la connotación de universalidad requerida para que millones de fans en el mundo lo comenzaran literalmente de adorar. Para referencias en los diarios, muchas veces se utiliza aún CR7 por lo económico de su tamaño, pero en cuestiones de marketing, toda la parafernalia gira en torno a Cristiano y no a Ronaldo, aparte del antecedente de que existieron dos jugadores brasileños famosos del mismo nombre. En sus redes sociales, el naming oficial es @Cristiano, lo que le da un aire de sacralización auténtica. 2. El color blanco. He aquí una clave de su identificación plena con el club Real Madrid. El tono de su piel y el buen comportamiento en público, era fácil referir en los insights que desprende el color del cúmulo cromático: la limpieza y la pulcritud caracterizan a este jugador siempre profesional y entregado a la estadística. 3. El ego como identidad. El Real Madrid tiene una historia construida desde su nombre, aprovechado como naming. Es un club que procede de la realeza, que representa al imperio. Es por eso que no desentonaba que Cristiano apareciera como un hombre con ego elevado, porque es una característica de la casa, siempre y cuando correspondiera en la cancha. El atacante fue soberbio tanto en declaraciones como en sus jugadas, para ser el mejor. Sin saber aún cómo le irá deportivamente en La Juve, Cristiano trae los valores descritos consigo y el club italiano ya aprovecha el fenómeno. En cifras compartidas por Euromericas, 645 mil camisetas albinegras con su naming se vendieron en las primeras 48 horas del luso en el club. De lo social, hablemos después.