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Gustavo Meouchi: El rebelde

OPINIÓN

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14 de agosto de 2016. El estadio olímpico Nilton Santos en Río de Janeiro parece una fiesta, se correrá la final de los 100 metros planos varonil y en el carril número 6 se encuentra Usain Bolt como una estrella de rock, hace ademanes y enloquece a los más de 65,000 espectadores.   Los corredores toman posiciones mientras flota la duda sobre si el mejor velocista de la historia podrá obtener nuevamente la medalla de oro, el sonido de la pistola retumba y la carrera inicia, todos tratan de sacarle a Bolt la mayor distancia. Llegan a los primeros 50 metros sin ventaja clara para nadie, pero Usain acelera y cruza la meta en primer lugar, el reloj marca 9.81 segundos, ha obtenido medalla de oro por terceros juegos olímpicos consecutivos en la prueba reina del atletismo. Nadie como él que también ganó en los 200 metros planos y en los relevos 4x100.   Bolt dominó esta disciplina durante ocho años, ganando en total, 8 medallas olímpicas de oro.   Usain St. Leo Bolt nació en Sherwood Content, Jamaica el 21 de agosto de 1986. Sus padres manejaban una pequeña tienda rural. Desde muy pequeño mostró cualidades para el deporte, pero también se caracterizó por su temperamento relajado y juguetón, lo que dio muchos dolores de cabeza a sus entrenadores. En secundaria, mientras jugaba críquet, le recomendaron enfocarse en el atletismo.   Bolt aceptó e inició su entrenamiento con Pablo McNeil, ex atleta olímpico, y Dwayne Barret. En el 2002 saltó a la fama tras ganar la medalla de oro en los 200 metros planos en el campeonato mundial júnior celebrado en su país. Con 15 años Bolt era un chico que le gustaba bromear y se escondía en el coche antes de las competiciones, pero también era la esperanza de todo un país que deseaba figurar en el mapa por algo más que su pobreza y sus playas.   En 2004, con 18 años, participó en los juegos olímpicos de Atenas, donde una lesión lo eliminó en la primera ronda. Aun así, varias universidades de los Estados Unidos le ofrecieron becas, pero Usain prefirió seguir en Jamaica, pese a las instalaciones viejas y descuidadas.   Para entonces ya estaba a cargo del entrenador Glen Mills, que le ayudó a trabajar su actitud relajada hacia el deporte y lo llevó con un médico especialista en la escoliosis que sufría. En 2005 y 2006 las lesiones lo siguieron acompañando, por lo que su entrenamiento fue aligerado, lo que dio frutos rápidamente.   En Pekín 2008, Bolt obtendría sus primeros oros olímpicos en las pruebas de 100 y 200 metros planos, consiguiendo en esta última récord olímpico y mundial con un tiempo de 19.30 segundos. Sus entrenadores pretendían prepararlo para distancias más largas, considerando su estilo de carrera, lento al principio y con un cierre muy fuerte, pero Usain se aferró a las distancias cortas que le agradaban más y se especializó en los 100 metros planos.   Es una incógnita lo que hubiera pasado de haber seguido el consejo de sus entrenadores, pero es un hecho que una estrella de la velocidad había nacido y el tiempo fue dando cuenta de los increíbles logros de Usain, el relámpago jamaicano.   Bolt dominó esta disciplina durante ocho años, ganando en total, 8 medallas olímpicas de oro.