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Anaya, quedar en anécdota

OPINIÓN

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    Algo pasa con Ricardo Anaya que apenas consigue un éxito, se le esfuma de las manos. Desaparece. Pasó cuando ganó el primer debate. La opinión pública lo vio ganador y él no capitalizó la victoria. Pasó, de nuevo, esta semana con lo que tendría que representar una inyección de ánimo, que tanto urge a su campaña, a menos de un mes de la elección: su visita a la Ibero. Anaya tuvo el martes uno de sus mejores días, en la Universidad que echó a gritos a Enrique Peña Nieto en 2012. Salió aplaudido y entre porras. En su equipo no cabían de felicidad. Su asistencia salió redonda. “Fue un gran evento que puede ser un hito en la campaña”, nos dijo esa misma tarde en MVS noticias su coordinador de Estrategia Jorge Castañeda. “En una campaña en que había percepción de que las cosas estaban estancadas, es un levantón muy importante”, remató. Anaya la tenía. Era suya. No evadió ninguna pregunta. Contestó bien. Alumnos y el equipo que lo acompañó, registraron su entrada y salida. Decenas de videos se viralizaron. “Anaya, amigo, la Ibero está contigo”, “presidente, presidente”, se escuchaba. El mismo martes, en nuestra mesa de encuestadores, con Roy Campos de Mitofsky, Paco Abundis de Parametría y Ricardo de la Peña de ISA, buscamos proyectar si la visita movería algo en la campaña y preferencias. La respuesta unánime fue que, por sí sola, no. Justo ahí parece estar parte del problema en su campaña, una que luce distante, deja pasar oportunidades y no exprime sus batallas ganadas. La dejó ir. Después de salir en hombros de la Universidad que despertó el movimiento #YoSoy132 en 2012, y a la que no quisieron ir AMLO y Meade este 2018, el candidato desapareció. Solo dio declaraciones banqueteras. Cero entrevistas a medios esa tarde-noche. Cero entrevistas en la prensa al día siguiente. Cero entrevistas en radio y televisión el día después. No cacareó su victoria. Estuvo en la Ibero a las 9:30am, de ahí se fue a reunión a puerta cerrada con el Consejo Mexicano de Negocios y después se guardó. El día después, miércoles, registró un par de actos en Sinaloa. Ayer solo reportó un evento público a las 6pm en Huixquilucan, Edomex. Para hoy, viernes, lo mismo, su agenda marca un evento a las 11am, en Guadalajara. Y ya. De a un evento por día. Uno, cuando AMLO se avienta tres o cuatro, y da nota. Los rumores desde su cuarto de guerra están a la orden del día. Que, si hay disputas internas, que algunos generales de la campaña ya se van. Anaya tiene gente talentosa cerca de él, la pregunta es, ¿a quién escucha o a quién deja de escuchar? ¿Quién dispara contra él? ¿o él dispara contra sí mismo? Su visita a la Ibero quedó en anécdota, como en anécdota quedó su buen desempeño en el primer debate. Y a este paso también quedará en anécdota su participación en el proceso electoral. De nada le sirven buenos desempeños si no los capitaliza.

-Off the récord

Lo adelantamos el miércoles en este espacio y ese mismo día lo confirmó AMLO: cerrará campaña en el Azteca. Lo que no dijo es que fue Emilio Azcárraga quien le ofreció el estadio dos veces. La segunda, el martes, cuando se saludaron en la reunión con el Consejo Mexicano de Negocios. Por Manuel López San Martín