Haz tu denuncia aquí

La inútil campaña de los 'barones”

OPINIÓN

·
A bordo de una motocicleta, Ricardo Anaya llegó, la tarde del viernes 4 de mayo, a una mansión de la calle Plan de Barrancas, en Lomas Altas, una zona de la Ciudad de México donde un inmueble cuesta 50 millones de pesos, la cuarta parte de lo que ha gastado hasta ahora en la más cara de las campañas. Ahí, con vehículos de lujo con escoltas estacionados fuera de la residencia, como ilustra un video, Anaya sostuvo la tarde-noche de ese día una prolongada reunión estratégica para su proyecto presidencial, que languidece. Acompañado de Santiago Creel, coordinador político de su campaña, Anaya y sus interlocutores deliberaron largamente para definir la estrategia para dinamitar a Andrés Manuel López Obrador. Y, tras esa reunión, arreció la ofensiva de un grupo de magnates para pedirle al presidente Enrique Peña Nieto tumbar a José Antonio Meade e ir juntos contra “el populismo”, algo que se extendió todo mayo y que, en el diseño, seguiría hasta el 1 de julio. Como nunca en México, ni cuando el choque con Luis Echeverría y José López Portillo, un grupo de magnates aconsejó, personal y públicamente, a sus empleados y a ciudadanos a que “razonen” su voto y que lo emitan en contra del candidato de Morena. El plan de acción de Claudio X. González, Alberto Bailleres, Jorge Larrea, Eduardo Tricio y Alejandro Ramírez, presidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), incluye publicar más desplegados, contratar anuncios espectaculares, colocar carteles en supermercados, poner leyendas en tiquets y hasta repartir volantes. Más aún: Ramírez financió, a través de su Fundación Cinépolis, a José Manuel Olivares, diputado de la Asamblea de Venezuela, para venir a inmiscuirse en asuntos de México con conferencias contra López Obrador. “Me da angustia como venezolano que México puede llegar a una situación como la de nuestro país, o como la de Chile, Ecuador o Bolivia, donde el modelo revolucionario ha fracasado; me da temor que Maduro diga que en México tiene a su amigo, su hermano, López Obrador, y que pueda ganar las elecciones”, dijo en Morelia, el jueves 31, según nota de la agencia Quadratin. El venezolano dio una conferencia en León, Guanajuato, un día antes, el miércoles 30, justo el día en que el diario Reforma publicó la primera de una serie de encuestas que evidenciaron el fracaso del plan de los magnates: Anaya, a quien impulsan, se cayó y López Obrador consolidó su ventaja dos a uno sobre él. Mayo fue un mes negro para Anaya y, tras las encuestas de Reforma, Parametría y El Financiero, los magnates cedieron y este martes dialogarán con López Obrador y luego con los otros candidatos. Sabiendo de lo que habla, la mejor explicación del fracaso de los los “barones”, como los llama, la dio Meade a Martha Anaya la noche del 31 del mayo negro de Anaya, contra quien va: “No se dan cuenta que el principal problema son los privilegios y que lo importante es el voto estratégico, no el voto útil, ese no existe”. Y sí: Ramírez, el presidente del CMN, les paga 2 mil 900 pesos catorcenales a sus empleados de Cinépolis, apenas dos salarios mínimos. Así no.