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Autos y más: En el reino de la incertidumbre

OPINIÓN

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Hoy por la mañana platiqué con el Dr. Alexander Wehr, presidente de BMW México, sobre el desempeño de la marca, que por cierto, ha sido más que satisfactorio en los últimos años, incluso en este 2018 tan complejo y a la baja. La firma bávara está obteniendo crecimientos de doble dígito gracias a elementos fundamentales para la misma como son innovación, deportividad, buen servicio y oportunidades financieras adecuadas, pero el pilar más importante es el de los atractivos productos para clientes premium. BMW tiene una de las flotas más modernas de cualquier otra marca, y las presentaciones no paran, seguiremos viendo nuevos modelos y actualizaciones constantes. La firma alemana está haciendo una enorme inversión en San Luis Potosí, la cual fue planeada en nuestro país por varios factores: la localización geográfica de México, la excelencia en mano de obra, los costos de producción, la infraestructura del país, y por supuesto, la gran cantidad de tratados comerciales que tiene México celebrados con diversos países del mundo, pero en especial el que ahora está en juego con Estados Unidos y Canadá. La planta de San Luis Potosí será global, es decir, producirá vehículos para todo el mundo y no únicamente para el territorio norteamericano. Hablamos del próximo Serie 3, del cual se inicia la producción apenas comience 2019. Sin embargo, la importancia de este mercado hoy hace que la estrategia de dicha planta deba ser modificada. El tema del TLC (NAFTA) y su indefinición, aunado a los ataques y amenazas del presidente Donald Trump y sus erróneas ideas proteccionistas, necesariamente harán que no sólo BMW, sino toda la industria que produce en el país, y las nuevas armadoras en México estén esperando a ver qué sucede con esta relación trilateral norteamericana. Otro tema que igualmente preocupa a las marcas son las elecciones presidenciales del 1º de julio, el presidente de BMW, a pregunta expresa, me respondió que ellos son hombres de negocios con presencia en más de 100 países y que están acostumbrados a los cambios políticos y económicos de países en desarrollo como México, y que su compromiso será con el nuevo gobierno, no importa de donde emane, pero sobre todo con México. No obstante lo anterior, sabemos bien que todo el sector automotriz en nuestro país está observante y, hasta cierto punto, temeroso de las repercusiones económicas y en el mercado interno que pudiese tener un cambio drástico de rumbo en las riendas del país, especialmente por el tipo de cambio y el consumo interno. Esperemos pues que el TLC se concluya y que el 1º de julio tengamos certidumbre sobre el rumbo de México, porque hoy por hoy, ¡la incertidumbre mata!   JOSERA@MVS.COM