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Un peligro para el PRI

OPINIÓN

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# VENTANA POLÍTICA   Hace tiempo que la frase original de “un peligro para México” dirigida a López Obrador, dejó de ser efectiva. El paso de los años y su ventaja en las encuestas demuestran que AMLO perdió el efecto atemorizador.   Sin embargo, su persistente talante mesiánico, vocación personalista y anti-institucional sí representan una amenaza a nuestra frágil democracia.   Por ello llama la atención el supuesto “pacto” entre el PRI y Morena o entre el gobierno y AMLO. Simplemente porque en caso de darse, el perjudicado sería el Tricolor, al menos por tres razones.  
  1. El perdón de los pecados. El generoso guiño de AMLO hacia la cúpula priísta resulta totalmente inverosímil. ¿Cómo conciliar su promesa de acabar con la corrupción sin tocar a quienes él ha llamado mafia del poder? “No busco venganza”, repite sin cesar, mezclando deliberadamente venganza con justicia. Y la justicia para López Obrador no pasa por fiscalías autónomas o por el poder judicial. La “justicia” lopezobradorista se da por veredicto popular. Entonces ¿qué pasará cuando un zócalo atiborrado pida la cabeza de algún priísta connotado? ¿Ganará el pueblo sabio?
 
  1. El legado sexenal. Urge defender las reformas estructurales alcanzadas en la administración del presidente Enrique Peña. Pueden ser perfectibles y revisables en cuanto a su implementación. Pero, sin duda, han puesto al país en la ruta correcta para salir del desarrollo mediocre que hemos tenido por décadas. Algunas han tenido efectos tangibles, como la de telecomunicaciones, y otras rendirán frutos (así se ha dicho) en los años por venir.
  Hasta ahora, los asesores más serios de López Obrador señalan puntos específicos que podrían modificarse. Sin embargo, la sensatez quedará condicionada al desempeño de Morena y sus aliados en el Congreso federal y legislaturas locales. De llevarse la mayoría (o primera minoría), será difícil contener la tentación de personajes radicales y del propio AMLO que insisten en revertir las reformas, particularmente la energética y la educativa. Más aún si alcanzan los votos necesarias con legisladores afines de otros partidos.  
  1. La sobrevivencia. Finalmente, pero no menos importante, un potencial triunfo de AMLO y su coalición es un peligro inminente para el PRI. Igual que en su momento sucedió con el PRD, Morena será un imán para las bases tricolores agraviadas o desencantadas a lo largo de la campaña.
  La anunciada desaparición del PRI, que no sucedió cuando perdieron la presidencia frente a Vicente Fox y Felipe Calderón, podría darse esta vez. Y el daño no sería solo para el partido, sino para los necesarios contrapesos que el voto dividido ha generado desde 1997. Se acabaría la pluralidad democrática que ha dado cauce a la heterogeneidad nacional.   La historia del 2018 podría quedar sellada con la vuelta al “presidencialismo imperial” y a la hegemonía unipartidista que tantos años nos costó superar.     @veronicaortizo vortizortega@hotmail.com