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Luis Alonso: Fin de una era

OPINIÓN

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¡Adiós capitán! Los Cowboys están en plena reconstrucción. El retiro de Jason Witten deja un vacío importante en la ofensiva de Dallas, aparte de un gran reto. Durante 15 temporadas fue un jugador constante y una garantía. Se va el líder en recepciones en la historia del equipo. No es un logro menor. Los mil 152 pases que atrapó son 402 más que el segundo lugar en esa lista, el miembro del Salón de la Fama Michael Irving, quien terminó su carrera con 750. El ala cerrada también es el líder en yardas por pase en la historia de los Cowboys con 12 mil 448, con un promedio de 10.8 yardas cada vez que atrapó el ovoide. Irving quedó muy cerca de esos números, por ser un jugador más explosivo y con trayectorias más profundas. El legendario número 88 sumó 11 mil 904, con un promedio de 15.9 por recepción. En la categoría de recepciones de anotación, Witten se va en el tercer lugar de la franquicia, con 68, detrás de Bob Hayes (71) y Dez Bryant (73), quien también se despidió de Dallas en días pasados, pero él se fue por la puerta de atrás y sigue buscando equipo. Witten ahora se dedicará a analizar los partidos para ESPN en las transmisiones de Lunes por la Noche. Sin duda se va un referente de los Cowboys y uno de las mejores alas cerradas en la historia de la NFL. ¿Qué ganó? Lo más lamentable es que en sus manos sólo se lleva las cicatrices, los dedos chuecos y tronadores que dejan atrás los balonazos que dislocan dedos. No hay anillos de campeonato de la NFL. Vaya, ni siquiera tuvo la fortuna de jugar un Super Bowl. Se une a una lista de grandes jugadores de futbol americano profesional que no participaron en un juego por el título. Con su despedida, se acaba una era en Dallas. Han tomado nuevo rumbo Tony Romo, Dez Bryant, Jason Witten, DeMarco Murray, y otros tantos jugadores, luego de que acumularon yardas, anotaciones y estadísticas sobresalientes, pero nunca le dieron un título de Super Bowl a la afición de los Cowboys. El punto es que ha llegado el momento de reconstruir el equipo y redondear un roster en el que la principal fortaleza sea la unidad, que todos aporten por igual y regresen los campeonatos a Dallas. Witten se merece un lugar en el Salón de la Fama y a la NFL le hace falta que los Cowboys dejen de ser una franquicia del montón y que regrese a ser el odiado Equipo de América campeón.