Haz tu denuncia aquí

Héctor Serrano Azmar: El tercer lugar

OPINIÓN

·
Estamos a poco más de un mes de la elección del 1 de julio, el cargo público más importante en el país, la Presidencia de la República sigue en juego; han pasado 60 días de campaña efectiva y las tendencias electorales se ratifican; en la mayoría de las encuestas López Obrador lidera la contienda, Ricardo Anaya le sigue de cerca, José Antonio Meade es el tercer lugar. Cada seis años, las elecciones presidenciales son el punto de partida para entender las contiendas estatales, no se puede analizar una sin la otra: el arrastre o la poca competitividad de los candidatos presidenciales tendrá un efecto directo en prácticamente todos los cargos en disputa, pasando por las nueve gubernaturas en juego, hasta en la elección de los cabildos municipales. Basta recordar el llamado efecto Fox del año 2000 o el efecto Peña en 2012. En ambos ca- sos, los partidos postulantes de los candidatos presidenciales lograron buenos números en distintas elecciones locales; en algunos casos, incluso se alzaron con triunfos que parecían imposibles. En el argot político se dice “la elección presidencial jala a las demás”. Lo anterior no quiere decir que las eleccio- nes estatales serán una calca de la presidencial, en los estados también juegan factores locales que influyen con gran magnitud en la decisión de los votantes, como pueden ser la buena o mala gestión de la administración en turno, los candidatos elegidos y, por supuesto, las estruc- turas electorales de los partidos políticos. Estos factores locales alcanzan para hacer competitivo al segundo lugar de la elección presidencial en los estados, pero no al tercero; por eso, la disputa real en la gran mayoría del país sólo es entre dos opciones: la coalición de López Obrador y el Frente de Ricardo Anaya, el claro tercer lugar que hoy ocupa el PRI en la elección presidencial, lo deja fuera de la posibilidad de ganar las gubernaturas. A cinco semanas del día D, los ajustes en las estrategias de campaña tienen que ser tiros de precisión para fortalecer lo ya logrado, parece una misión imposible a estas alturas, hacer que los terceros lugares remonten como para ganar una elección, si se recurre a encuestas cuchareadas para tratar de generar la percepción de ser competitivos, los candidatos se darán un balazo en el pie. Un ejemplo claro es la Ciudad de México, el candidato del PRI a la Jefatura de Gobierno no escatima en mencionar que ocupa el segundo lugar de las encuestas, pero con su candidato presidencial en tercero, sin estructura electoral suficiente y en un lugar de alta vocación anti priista como lo es la capital del país, sus aseveraciones son altamente improbables. Aquí el PRI será competitivo en las delegaciones que actualmente gobierna, los factores locales jugarán el día de la elección; en las demás, la estadística no fallará, serán terceros, si descuidan sus bastiones por una falsa percepción, pueden hasta perder lo ya conquistado. En la recta final, la brecha entre el primer y segundo lugar se cierra, el tercero tendrá que decidir a quién apoyar. HÉCTOR SERRANO AZAMAR POLÍTICO @HSERRANOAZAMAR