Haz tu denuncia aquí

Autos y más: La caballeriza que no deja de crecer

OPINIÓN

·
Hace poco me preguntaron: ¿Dónde corres los coches que pruebas? ¿Para qué quieres tanta potencia? Y es cierto. La computadora de viaje del auto que estoy probando esta semana indica 33 km/h de velocidad promedio, entonces, ¿son 360 hp un desperdicio de ingeniería? No. Sin embargo, hay que saber que para que un vehículo de entre 1.5 y dos toneladas rompa la inercia, no se necesitan más de 30 hp y 20 lb-pie de torque.   Los coches los "corro" en la pista, un lugar específico al que tengo acceso y en el que he realizado una larga lista de pruebas, que si bien no me convierten en un piloto profesional, me han dado experiencia al volante en situaciones extremas controladas, y esto me ha servido en la vida real para aplicar, de manera instintiva, maniobras que aprendí a realizar entre conos. Más de una vez me han salvado de un percance.   La potencia es una cifra de algo impalpable, es decir —aunque suene muy filosófico—, ésta no existe hasta que no se pisa el acelerador. Más allá de su función energé- tica y funcional, en lo que a los autos se refiere, también es una medida de vanidad. Eso, lo dije. Si lo piensas bien, el glamour automotriz en el que están involucrados los autos más potentes y caros del mundo se trata de circular a 5 km/h frente al Casino de Montecarlo. Y es justo en esta situación cuando un Pagani Huayra a esa velocidad es mucho más relevante que un subcompacto, siendo que éste último puede circular a esa misma velocidad, y hasta 200 km/h gastando menos gasolina, contaminando menos el medio ambiente, ocupando menos espacio físico, y siendo más confortable para todos sus ocupantes, porque siendo realistas, quién quiere brincar un obstáculo y arrastrarse para entrar y salir de su coche.   Respuesta: quien puede pagar uno. Siendo claro que cuando un automóvil deja de ser práctico se convierte en un artículo suntuoso, esa es la parte que más los vende. Cuando era niño, en mi recámara colgué la imagen de un Porsche 959 en la pared. Por eso existen esos autos, los de centenas de caballos de fuerza, para que nunca se pierda la emoción y el deseo por la industria automotriz.   El día que todos vistamos sencillas prendas orgánicas de color gris y en la pared esté colgado un coche económico de cero emisiones, es el día que dejaré de trabajar en este medio. Cuando tengas la oportunidad de ver, tocar, manejar y disfrutar de un coche nuevo, hazlo. No dejes que la imposibilidad de pagarlo te aleje del sueño. Los autos están aquí para que los disfrutemos. Nunca critiques a quien va al volante de un híper auto amarillo, que puede ser que sea su sueño hecho realidad. Se vale presumir un poco, se vale disfrutar de lo bueno de la vida. Maneja responsablemente siempre.     JOSERA@MVS.COM