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Frenan nuevas pruebas de corrupción de Duarte

OPINIÓN

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Cada Semana Santa en Veracruz se desarrolla uno de los carnavales más importantes en el mundo. Meses antes, el gobierno de Veracruz abre una convocatoria para comparsas, integradas por un mínimo de 40 elementos, con carros alegóricos que desfilaran con música y baile. El gobierno del estado se encarga de patrocinar algunos carros. Pero en la antesala de la primavera de 2016 los carros alegóricos del gobierno de Javier Duarte no recorrieron el bulevar Manuel Ávila Camacho, de hecho nunca aparecieron. Brillaron por su ausencia a pesar de que los habían contratado para ese evento. La Secretaría de Turismo y Cultura local pagó más de cinco millones de pesos a la empresa Campimend Comercializadora S.A. de C.V. para la elaboración de vehículos folclórios. Según facturas en poder del Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS), la autoridad nunca pudo comprobar la entrega a los organizadores. Si bien el tema de los desvíos en la administración de Duarte no son una novedad –pasará a la historia como uno de los gobernadores más corruptos con más de 61 mil millones de pesos– podemos revelar aquí que alguien “de arriba” aún se esfuerza para mantener bajo resguardo las evidencias de otros desfalcos del ex gobernador al presupuesto estatal. En el INAI, que preside Francisco Acuña, esta misma semana hubo un manotazo en la sala de discusiones de solicitudes de información a la hora de hacer la revisión del registro RRA 0599/18, para que el ORFIS veracruzano haga públicos los documentos referentes a la supuesta compra de carros alegóricos. Incluso, en una instancia anterior, el propio Servicio de Administración Tributaria, de Osvaldo Santín, negó también la apertura. Un documento, en poder de esta columna, de nombre “Informe del Resultado de la Fiscalización Superior, Secretaría de Turismo y Cultura, Cuenta Pública 2016, Fase de Comprobación”, se lee que efectivamente se realizó una investigación a la empresa Campimend. Los datos del mencionado expediente son reveladores: se establece que durante el proceso de investigación no se localizó el domicilio fiscal señalado, señalado en las facturas, ni al representante legal de la compañía ni cualquier otro indicio de la empresa señalada. Tal parece que nunca existió o que se la habría tragado la tierra. De hecho el expediente asegura que la Secretaría de Turismo veracruzana no mostró evidencia de haber recibido los bienes solicitados por concepto de “Diseño y producción de carros alegóricos por temática autorizada”, mismo que fueron completamente pagados durante el ejercicio 2016. Lo anterior deja muy claro que existe una irregularidad en la gestión financiera de dicha Secretaría y hace presumir también la presencia de una responsabilidad resarcitoria por un probable daño patrimonial a la Hacienda Pública Estatal. Son varios comisionados los que señalan a Eugenio Monterrey Chepo, también comisionado del INAI, como el autor intelectual que frena cualquier otro recurso que abra nuevos actos de corrupción del gobierno de Duarte, quien sigue preso en el reclusorio Norte mientras su defensa reúne pruebas a favor para liberarlo.