Haz tu denuncia aquí

México: falaces promesas de campañas políticas

OPINIÓN

·
Independientemente de su filiación política, algunos de los candidatos a la Presidencia han ofrecido al electorado estímulos que serían  efectivos una vez que hayan ganado la silla presidencial. Se habla de apoyos económicos para la tercera edad, desempleados, salarios rosas, seguros médicos universales, becas a quienes las necesiten, precios de garantía a productos agrícolas y más. El problema para hacer frente a esas promesas u engaños electoreros es que el erario atraviesa por una situación crítica, cuyos ingresos muestran decrecimientos que complican el cumplimiento de programas anuales comprometidos, no se diga la posibilidad de crear nuevos programas para los que no se dispone de recursos. Tampoco hay la probabilidad, como lo ha sugerido alguno de los candidatos, de hacer reducciones a sueldos y prestaciones de servidores públicos y, con ello, además de equilibrar las finanzas públicas, se pueda apoyar, vía políticas de corte asistencialista, a la población más necesitada… ¡Se requiere mucho más que eso! Las presiones económicas presupuestales del Estado crecen año con año. Cada vez se necesitan más recursos para el pago de pensiones de una población cuya esperan- za de vida se alarga, mayores inversiones y servicios públicos, un mayor gasto por concepto de servicio de la deuda, más recursos contingentes para emergencias, etc. Así, pues, sería de gran sensatez y proyección para los candidatos plantear una oferta electoral de proyectos más aterrizada que dé elementos de juicio sustantivo a la población para decidir a favor de quién deben sufragar. Parecería importante que las promesas partidarias deriven del análisis a conciencia, con seriedad y sin charlatanerías, de los principales rubros presupuestales, tanto en lo concerniente al gasto programable, como al no programable, y en función de dicho análisis, sus candidatos tengan una visión más certera de lo que es posible ofrecer. Contrario a los juicios y ataques destructivos de unos hacia otros, los candidatos deberían ser más propositivos y ofrecer alternativas reales de crecimiento de largo plazo congruentes con nuestra realidad. *Analista