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Aplausómetro fallido

OPINIÓN

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De nada sirvió el alto nivel que alcanzó el “aplausómetro” de los banqueros e inversionistas nacionales y extranjeros, en favor de José Antonio Meade en la pasada reunión bancaria. En plena Semana Mayor, algunas instituciones financieras como Citi y UBS emitieron sendos informes en donde dejan entrever un posible triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones del 1 de julio próximo, lo que dejó medio perplejos a varios analistas financieros y bursátiles, incluyendo a los bisoños. En la nota de Citi los especialistas se vieron medio tibios, y sólo se refirieron a que José Antonio Meade y Ricardo Anaya continuarían con el modelo económico actual, favorable al mercado. De Andrés Manuel dijeron que está basando su campaña en una plataforma antisistema, aunque ha ofrecido respetar los equilibrios macroeconómicos, como son el balance fiscal y la independencia del banco central; además de que ha afirmado que su programa social se financiaría principalmente a través de una revisión exhaustiva de la estructura de gasto existente. El informe de UBS “Invirtiendo en México”, advierte que, debido a la alta participación extranjera en las acciones mexicanas, existe el riesgo de una reacción exagerada al ambiente político en los siguientes meses, especialmente si las encuestas continúan insinuando la victoria de AMLO y una representación significativa de MORENA en el Congreso Federal. Pero no es como para salir huyendo de México, quisieron decir los analistas, quienes afirman que el impacto del liderazgo morenista en la economía mexicana sería gradual y no inmediato. Y más perplejos se quedaron los analistas financieros y bursátiles, cuando leyeron que  UBS destaca área de oportunidades en la Bolsa Mexicana de Valores en industrias específicas, donde las compañías pueden implementar modelos empresariales defensivos, con flujos de dólares estadounidenses para compensar la volatilidad del tipo de cambio; así como en líderes de mercado capaces de proteger o mejorar sus márgenes, rentabilidad y generación de flujo de efectivo de posibles presiones inflacionarias. Lo mismo en sectores con bajo riesgo sistémico en caso de que las negociaciones del TLCAN estimulen la incertidumbre y la volatilidad. Aunque mantiene una posición positiva en los sectores de finanzas, materiales y bienes raíces, prevén un panorama negativo en los sectores de consumo, salud, telecomunicaciones y medios de comunicación. Más aún, señalan los de UBS que el contexto mundial seguirá siendo favorable para el peso mexicano durante este año, aunque éste puede verse afectado por el apetito global de riesgo, las negociaciones en curso del TLCAN y el entorno político antes de las elecciones del 1 de julio. Por ello, mantiene una actitud cautelosa respecto al desempeño a mediano plazo. Particularmente, reconoce que la octava ronda de negociaciones de dicho acuerdo comercial, que tendrá lugar en abril, podría traducirse en volatilidad y debilidad para el peso. Finalmente, advierten que una baja en las probabilidades de la victoria de AMLO debería fortalecer el peso y viceversa.   ¡Así que…!