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Casa Oaxaca

OPINIÓN

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Los sabores de un buñuelo crujiente con hormigas chicatanas, chapulines y gusanos de maguey extasian mis sentidos, lo combino con un vaso de mezcal minero. A unas cuantas mesas un grupo de estadounidenses me secudan.

 

La cena, la compañía y su charla son inmejorables al igual que la sede: el restaurante del Hotel Casa Oaxaca, en el corazón de la Verde Antequera.

 

El autor de esta delicia y otras más que deleitan a propios y extraños tiene nombre y apellidos, posee historia y presencia internacional, cuenta con arraigo y compromiso con la comunidad que lo vio nacer: Alejandro Ruiz Olmedo.

 

De trato cordial, sencillo, franco, el prestigiado chef narra sin presunción que en la víspera sirvió una cena en Washington a la que no podía dejar de llevar chiles y chocolate.

 

Con mucho orgullo refiere que hoy en día Oaxaca no es solamente un destino exótico, sino un crisol con una propuesta gastronómica “que compite con un San Sebastián, con un París” u otras ciudades del mundo con especialidades culinarias.

 

Los inicios de Alejandro Ruiz se dieron elaborando  cocteles, el empeño y su autenticidad en la cocina han fructificado a grado tal que hoy por hoy él y su familia cuentan con cinco restaurantes; cuatro en oaxaca y uno (Guzina Oaxaca) en Polanco, Ciudad de México.

 

Por ello, me congratulo al día siguiente cuando visito a Alejandro Ruiz Olmedo en Zimatlán de Álvarez, distante a 30 minutos de la capital.

 

La bienvenida corre a cargo de su hermana Lourdes Ruiz quien me extiende un pocillo de peltre con una refrescante combinación de mezcal, piña y cilantro.

 

Y es que Alejandro, sus consanguineos, y la esposa del chef (Liliana) son anfitriones, esplendidos, de una comida que se ofrece para recabar fondos que iran en beneficio de la comunidad, sobre todo para la escuela de los niños que ansiosos piden su turno para bailar.

 

Así en una calurosa tarde dominical,  veo desfilar sopa de guías, frijoles “siete caldos”, memelas, mole coloradito con pollo criollo, agua de maíz y más exquiciteces que tienen origen en este campo en el que afortunadamente no han llegado los transgenicos.

 

Tras aplaudir la iniciativa de los Ruiz y haber degustado los alimentos y bebidas de mis ancestros emprendo el camino de regreso a la capital mexicana, ya Liliana Meixueiro me ha platicado de su empresa “Saboreando Oaxaca”, de la cual daré cuenta en una proxima entrega, buen provecho mientras tanto.     

 

CLASE PREMIER

 

Interjet se lanzó con fuerza a la caza de viajeros para Semana Santa al ofrecer descuentos de hasta 70 por ciento en gran cantidad de destinos nacionales y extranejeros, lo que no dicen los directivos de la aerolinea es que no se hacen cargo de la maletas que se dañan en sus aeronaves.

 

Ojalá que la Procuraduría Federal del Consumidor, a cargo de Rogelio Cerda Pérez, tome cartas en el asunto de los equipajes que no llegan o son maltratados sin que la empresa responda.

 

Nos seguimos leyendo en: www.masmexiconoticias.mx

Por: Andrés Carreón López

@CarreonOnLine