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Ana Lilia Herrera: Nadie por encima de la ley

OPINIÓN

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¿A quién o qué favorece la prohibición del INE para que los candidatos a la Presidencia de la República debatan durante el periodo de intercampaña? Algunos piensan que propicia el abstencionismo, otros que claramente ayuda a quien va por su tercera campaña presidencial y todos los días utiliza el discurso del odio y las ocurrencias, como sus banderas. Criticar es fácil, pero hoy más que nunca como sociedad, más allá del malestar y la desconfianza que ocasiona la política, estamos ávidos de certidumbre, queremos saber quiénes son, qué han hecho y qué visión tienen, quienes aspiran a la Presidencia de la República. Obviamente, antes de la campaña no puede pedirse el voto, ¿pero por qué limitar la libertad de expresión y el derecho a la información? Como atinadamente salieron a decir los integrantes de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión: los debates no pueden ser monopolio de una sola institución, aunque se trate del INE. Así que los únicos perjudicados con esta decisión, somos los ciudadanos, que no podremos ver a los candidatos debatir entre ellos para sacar nuestras propias conclusiones sobre sus ideas y personalidades. La libertad de expresión y el derecho a la información son derechos consagra- dos en nuestra Constitución y justamente por eso, la semana pasada en el Senado los grupos parlamentarios del PRI, del PAN, del PRD y del PVEM, aprobamos un exhorto al Consejo General del INE para que revocara dicho acuerdo. Curiosamente, el grupo parlamentario del PT decidió no firmarlo, ni votarlo. En días pasados, “ya saben quién”, reiteró la que ha sido su postura constante frente a las instituciones: “El INE y el TRIFE -dijo- no inspiran confianza”... hay quien piensa que ya avizora su nueva derrota y muchos nos extrañamos de que lo afirme alguien a quien “la autoridad electoral le ha tolerado actos anticipados de campaña y violaciones al modelo de comunicación política”, como lo dijo el candidato José Antonio Meade. Y por supuesto que nadie quiere un fraude; vaya, ni siquiera violentar la ley en intercampaña, pero sí defender los derechos que tutela nuestra Constitución, avanzar y no retroceder en la consolidación de nuestra democracia. La prohibición de debates por parte del INE, logró también que el PRI promoviera este fin de semana un juicio para la protección de los derechos político electorales del ciudadano y un recurso de apelación ante el Tribunal Electoral, para que resuelva de fondo el tema, al considerar que el INE no cuenta con atribuciones para restringir la libertad de expresión en el marco de una contienda electoral. Habrá que determinar, pues, si el multicitado acuerdo del INE, es inconstitucional. Al respecto, se argumentó que la decisión de prohibir estos encuentros e impedir a los medios de comunicación que puedan invitar a más de un candidato a las mesas de debate, contradice todo el sistema constitucional e internacional que tenemos sobre la libertad de expresión. El proceso electoral que enfrenta el país es, quizá, el más importante y competido de la historia reciente. El INE tiene hoy la oportunidad de cerrar el paso a la desconfianza y a las sospechas, favoreciendo a quienes se debe: a las y los ciudadanos, actuando con estricto apego a lo que marca la ley. Hoy más que nunca la sociedad reclama y merece escuchar las propuestas de los aspirantes a la Presidencia de la República y los debates son la forma democrática de contrastar las ofertas de los candidatos. El tiempo de intercampaña corre y con él, nuevas dudas: ¿las autoridades electorales están dejando que transcurra, para no modificar una decisión tan grave como la que tomaron? En esta elección está en juego la confianza en las instituciones, para hacer valer nuestros derechos a través de ellas y no depender de la voluntad de una persona. Vaya de nuevo a través de estas líneas, el exhorto firme y respetuoso al INE. Apostemos por la legalidad, la transparencia y nuestras instituciones.  
SENADORA POR EL ESTADO DE MÉXICO