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Demócratas y Trump: duelo político

El Presidente dijo hace 10 días que no tendría problema en aceptar el compromiso por el cierre de gobierno

OPINIÓN

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El presidente Donald Trump y la aún minoría legislativa demócrata en el Congreso parecen enfrentados en un juego de fuerza en el que perderá quien pestañee primero. El impasse alrededor de los fondos pedidos por Trump para la construcción de un muro en la frontera con México provocó un cierre parcial de los servicios del gobierno federal, parte como berrinche y parte como medida política para concitar el respaldo de su base de votantes. Trump afirmó hace diez días que no tendría problema en aceptar la responsabilidad por el cierre de gobierno y el despido temporal de más de 300 mil empleados, en plena temporada de Navidad. Ahora culpa a los demócratas y los denuncia por debilitar la seguridad nacional. Pero los demócratas, frescos de una notable victoria en las elecciones legislativas que les aseguró la mayoría en la Cámara baja para el bienio 2019/20, se sienten obligados por sus propios seguidores a no ceder ante un Trump tan detestado como sus propuestas. El eje de la aparente rabieta de Trump es la renuencia del senado, dominado por los republicanos, en destinar cinco mil millones de dólares a la construcción del muro, que en total puede costar cualquier cifra entre 25 mil y 75 mil millones de dólares. Pero con ello trata de asegurar el respaldo de una base que reducida como es, actualmente lo apoya a ciegas gracias a propuestas como la muralla. Para ese sector, frecuentemente identificado como proclive a actitudes aislacionistas y racistas o xenofóbicas, el debilitamiento temporal –o aun definitivo– del gobierno federal es deseable. Pero el costo es alto. Las medidas de política doméstica han creado tensiones dentro del Partido Republicano, donde muchos creen que las acciones de Trump pueden comprometer el futuro del partido. Para Trump, en cambio, asegurar el respaldo de al menos 34 senadores republicanos es la clave para su supervivencia política frente a la eventualidad de intentos demócratas por impugnarlo constitucionalmente. La situación de Trump es complicada además por medidas unilaterales de política internacional, como el anunciado retiro de fuerzas de Siria, que para muchos debilita la posición política de los Estados Unidos en una región estratégicamente importante y en el mundo. De hecho, el diferendo le costó la renuncia acelerada del general James Mattis como Secretario de Defensa y la dimisión de Brett McGurk, el enviado especial para Siria, como protesta por una salida que algunos aliados, como Francia e Israel, consideran como sin sentido. Para Trump, sin embargo, lo importante es su supervivencia política. De acuerdo con algunas fuentes, sin embargo, hay un creciente riesgo de ruptura entre el Presidente y los legisladores republicanos, a los que también mueve su propio interés. Lo cierto en todo caso es que a Trump no le gusta perder y es capaz de llegar a extremos con tal de, al menos, aparentar la victoria.

jose.carreno@heraldodemexico.com.mx

@carrenojose1