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Honrarás a tu padre

La presencia de Mick Schumacher, como campeón de F3, renace el recuerdo de su papá, que lucha contra su parálisis

OPINIÓN

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El 29 de diciembre de 2013 quedó marcada como una fecha trágica para el deporte. En pocos días se cumplirán cinco años del accidente de Michael Schumacher, el campeón de Fórmula 1 con un palmarés que permanece en el Olimpo del automovilismo, con siete coronas del mundo en su haber. Desde aquellas dos victorias con el equipo Benetton, en las temporadas de 1995 y 1996, hasta las cinco que cosechó con Ferrari, entre los años de 2000 a 2004, su nombre estaba inscrito con letras de oro en la historia de la categoría reina. Pero la vida le jugó una mala pasada cuando ya disfrutaba del retiro. Aquella caída esquiando en los Alpes franceses se convirtió en una tremenda ironía, mientras el gran misterio que encierra el destino del piloto alemán sigue sin respuesta. Es algo que duele, así como también la lenta evolución de su estado de salud, de la que se han tenido escasas noticias reales, y en cambio se han vertido diversas -y hasta morbosas- especulaciones. El próximo 3 de enero de 2019 Michael cumplirá 50 años, lo que Ferrari ha aprovechado para montar una amplia muestra sobre su trayectoria en el museo que la escudería de Il Cavallino Rampante tiene en su sede de Maranello. Se trata de un merecido homenaje a la memoria de su paso por el equipo italiano, que está unido al nombre del corredor alemán en una época muy similar a la que hoy día vive Mercedes de la mano de Lewis Hamilton, que busca igualar el récord de Schumacher, y cada vez está más cerca la posibilidad de que suceda. Esta exhibición es “una celebración y un rasgo de gratitud al más exitoso de los pilotos en la historia de Ferrari”, como lo afirma el equipo a través de los mensajes difundidos en sus redes sociales. Y no podía ser de otra manera. Nobleza obliga. A toda esta buena vibra que desde hace cinco años se ha generado para motivar a Michael a salir adelante, se suman los resultados de su hijo del mismo nombre, que este año se convirtió en campeón de Fórmula 3, y es uno de los jóvenes pilotos que ya está en la mira de la propia Scuderia… y también de Mercedes. Y no sólo por su talento, sino por su famoso apellido y lo que representaría para el Gran Circo en cuestión de mercadotecnia. La vida pública de Mick Schumacher no ha sido fácil de sobrellevar, pues fue el único testigo del accidente de su padre y más aún porque no deja de ser el vínculo más estrecho entre el ambiente de las carreras con el recuerdo de Michael, del que se asegura que no se ha rendido en su lucha por lograr su recuperación. El papel que ha jugado su esposa Corinna ha sido fundamental, equiparable a la raza indómita de Michael, cuya imagen de triunfador está más viva que nunca ahora que su hijo honra el nombre de su padre al volante de un monoplaza. Por JUAN ANTONIO DE LABRA

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