¿Qué es la austeridad?

No es lo mismo hablar de austeridad en el ámbito privado que en el ámbito público

OPINIÓN

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Como nunca antes en la historia de este país, la palabra austeridad está de moda. La usan de forma cotidiana, casi sin distingo y de forma mecánica, muchos de los políticos de la 4ta Transformación, como si de su descubrimiento etimológico se tratase, no son pocos los que sucumben ante el deseo de poner a la palabra un poco de su cosecha, un granito de su identidad. Austeridad puede utilizarse para definir personas, hechos o cosas: “Una cosa es austera cuando no presenta demasiados lujos”, cuando se refiere a la persona, “se usa el adjetivo austero para describir un individuo severo, rígido, sobrio o módico”. Se trata de personas que, aun teniendo los recursos económicos suficientes, prefieren disminuir sus gastos para llevar este estilo de vida y comportamiento. No debe confundirse la austeridad con el ascetismo, que es la renuncia voluntaria de cualquier placer producido por el dinero, con la finalidad de conducir la existencia del ser humano a la perfección moral y espiritual, puede resumirse que cuando hablamos de austeridad, implica la decisión de vivir con sencillez y sin ningún tipo de lujo, ser austero es una decisión particular que no está vinculada a la pobreza. En términos de política pública, el concepto de austeridad financiera o económica está relacionada a un conjunto de medidas que implican la subida de impuestos al mismo tiempo que se ejerce una reducción del gasto público, lo que coloquialmente se conocen como recortes. En todo caso, la austeridad implica gastar menos, no se puede utilizar el concepto cuando lo que se busca es gastar menos en una sola cosa, para despilfarrar en otras. Los diputados y senadores que pregonan y defienden abiertamente el concepto de austeridad, tienen la obligación de vigilar que en el paquete económico para el próximo año (Presupuesto de Egresos y Ley de Ingresos de la Federación 2019), se recorte el gasto público en todas las áreas con la finalidad de generar ahorros, los cuales bien podrían utilizarse en el pago de deudas o inversión. Pero si lo que realmente se busca es recortar el gasto público en ciertas áreas, para poder ejercerlo a manos llenas en otras, ejemplo, gastar miles de millones de pesos en programas sociales, eso no tiene nada de austero, estaríamos ante una total y engañosa utilización del lenguaje para tratar de adornar un interés particular. No es lo mismo hablar de austeridad en el ámbito privado que en el público. Lo primero es una decisión personalísima del individuo, nadie debe imponer su propio estilo de vida a los demás, la libertad es vivir como queremos sin afectar a otros, es un error pensar que los buenos siempre son austeros, los malos también se esconden en disfraces de falsa sencillez. En términos de gobierno y de gasto público, por más significados que quieran darle, austeridad solo significa una cosa: Gastar menos, lo demás, solo son inventos.  

COLABORADOR

@HSERRANOAZAMA