Haz tu denuncia aquí

António Guterres: Día mundial de lucha contra el Sida

OPINIÓN

·
Treinta años después del primer Día Mundial de la Lucha contra el Sida, la respuesta al VIH se encuentra ante una encrucijada. El camino que escojamos definirá el curso de la epidemia: ¿pondremos fin al Sida de aquí a 2030 o tendrán que seguir las generaciones futuras soportando la carga de esta devastadora enfermedad? Son más de 77 millones las personas que han resultado infectadas por el virus, y más de 35 millones las que han fallecido por enfermedades relacionadas con el Sida. Se han hecho progresos en cuanto al tratamiento, y gracias a los esfuerzos de prevención se han evitado millones de infecciones. No obstante, el ritmo del avance no es acorde con la ambición mundial. El número de infecciones no disminuye con suficiente rapidez. Algunas regiones se están quedando rezagadas y los recursos financieros son insuficientes. El estigma y la discriminación siguen impidiendo que se avance, especialmente en los grupos de población clave —como los gays, las trabajadoras sexuales, las personas transgénero, los reclusos y los migrantes— y las mujeres jóvenes. Además, una de cada cuatro personas que viven con el VIH no saben que tienen el virus, lo que les impide tomar decisiones informadas sobre prevención y tratamiento. Aún queda tiempo para generalizar la realización de las pruebas del VIH, dar acceso a un mayor número de personas al tratamiento, destinar más recursos a la prevención de infecciones y acabar con el estigma. En este momento tan crítico, debemos tomar el camino correcto.