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Emoción recuperada

Hamilton y Vettel serán otra vez los protagonistas de la temporada que arrancará el 17 de marzo en Australia

OPINIÓN

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El campeonato 2018 de la Fórmula 1 superó con creces las expectativas, y resultó ser el mejor de la era híbrida, y así fue como la máxima categoría recuperó la emoción perdida. Y esto sucedió porque Ferrari dio un esperanzador paso adelante con respecto del discreto desempeño mostrado en años recientes. En la primera parte de la temporada sí existía una posibilidad real de vencer a Mercedes, y todavía en el Gran Premio de Bélgica, el SF71H se percibía más fuerte que nunca en manos de un Sebastian Vettel alegre y motivado. Pero la ambición de Lewis Hamilton, su concentración, y el excelente trabajo de Mercedes, pulverizó el anhelo de victoria de Ferrari, que paulatinamente vio cómo la balanza comenzó a inclinarse a favor de su rival conforme transcurrían las semanas y los errores. A este protagonismo de ambos tetracampeones, que disputaban la quinta corona, y también el récord del legendario Juan Manuel Fangio, se sumó el crecimiento del impetuoso Max Verstappen, así como de otros pilotos jóvenes que dejaron entrever una formidable proyección de futuro. Tal es el caso de Charles Leclerc, que en 2019 se vestirá de rojo para ser el compañero de Vettel en Ferrari, un hecho que no ocurría desde la época del inolvidable Pedro Rodríguez. En su día, el mexicano fue uno de los pilotos más jóvenes contratados por Enzo Ferrari que, sin embargo, siempre se había decantado por corredores con más edad y experiencia, como así ha sido en las últimas décadas. Este inesperado fichaje será un revulsivo dentro de un equipo que va a poner todo de su parte para favorecer la consolidación del talentoso monegasco, que seguramente no tendrá empacho en tratar de vencer a Vettel antes que a cualquier otro. Y si esta estrategia interna obliga a que el alemán se aplique a fondo, Ferrari tendrá la oportunidad, de una vez por todas, de superar a Mercedes, algo que vendría muy bien al espectáculo que desea promover Liberty Media, que en este 2018 ha constatado, por primera vez desde que compró la marca, la relevancia de tener una Fórmula 1 más atractiva para el espectador. La meta de Chase Carey es que la categoría reina se siga moviendo hacia esa dirección, y por ello se implementará una gradual y progresiva reducción de los presupuestos de los equipos para favorecer la rivalidad entre los mismos. La intención de esta medida, sumada a diversos cambios reglamentarios, pretende que cada vez exista una menor diferencia entre los tres equipos dominantes (Red Bull es el tercero, al lado de Mercedes y Ferrari) con el resto de las escuderías. Porque la finalidad es convertir a la Fórmula 1 en un deporte más imprevisible que desemboque en una mayor emoción para el público. @JDELABRA68