Haz tu denuncia aquí

Aprenden lección

OPINIÓN

·
Si las autoridades responsables del Estadio Azteca y del mantenimiento de su campo de juego, aunado por supuesto a las “lluvias atípicas ”, cometieron un procedimiento ilegal que arruinó la fiesta de la NFL en México este año, el idilio que existe entre la liga y la afición mexicana merecen la pena para aprender del error. México llevaba una serie sostenida en su relación con la NFL y después de buenos avances estaba en la zona roja, pero todo se complicó con el papelón con la cancelación del juego entre los Chiefs y los Rams. El propio Roger Goodell, comisionado de la NFL, viajó a México para intervenir y rescatar la relación de la liga con nuestro país, lo que dejó claro que el mercado mexicano y sus aficionados son fundamentales para la liga. Goodell se reunió con el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, y con autoridades de la secretaría de Turismo, encabezada por Enrique de la Madrid y del Estadio Azteca para reponer el partido que las malas condiciones del césped del Coloso de Santa Úrsula orilló a que se jugara en Los Ángeles. La NFL le da así un voto de confianza a las autoridades del Azteca, que deberán poner mucha atención en el calendario de compromisos que firman para celebrar eventos y dejar de lado los que bien podrían calificarse de moleros. El propio Emilio Azcárraga Jean admitió anoche las malas decisiones tomadas y se comprometió a enmendar los errores que orillaron a la reprogramación del partido, gracias a la buena voluntad de la liga y a que México es un socio importante. El juego que se desarrollará en 2019 en el Estadio Azteca, en fecha y con rivales por definir una vez que se tenga el calendario de la siguiente temporada, forma parte del contrato original que se firmó en 2016, y que contemplaba tres partidos. El de 2018 se repondrá en 2019, y existe la posibilidad de que la siguiente temporada México reciba dos partidos o que se extienda el acuerdo hasta 2022, en lugar de 2021, como se pactó en la extensión del acuerdo. Para los amantes de las teorías del complot que rápidamente afirmaron que había gato encerrado detrás de la cancelación del juego y que afirmaron que los jugadores no querían venir a México y se rasgaron las vestiduras señalando que la NFL jugaba en condiciones mucho peores que las que había en el Azteca, que les quede claro, que aquí no hay margen de error, los jugadores y su seguridad importan y hay planes de contingencia listos. No se deja nada al azar. Si el futbol americano se practica en condiciones agrestes, es porque sus especialistas saben que los campos están aptos para recibir partidos y que si se deteriora por condiciones climáticas, todo entra dentro de un margen de riesgo calculado. Otro aspecto positivo de esta situación es que la administración del gobierno federal entrante está en disposición de hacer válido el contrato, pues entiende que el desarrollar eventos de clase internacional en México deja buenas ganancias. Hay tiempo para preparar la fiesta de la NFL para 2019 y que sea espectacular. @ALONSO_LUIS