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Terminó la farsa

Sea cual sea el resultado, el organizador del espectáculo afirmó que los dividendos políticos de la encuesta fueron buenos

OPINIÓN

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Después de cuatro días de circo político en donde participaron payasos, malabaristas, acróbatas, trapecistas… todos ellos morenos, terminó la encuesta para supuestamente definir el lugar ideal para el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México. Sea cual sea el resultado, el organizador del espectáculo afirmó que los dividendos políticos de la encuesta, calificada por sus detractores como farsa, fueron buenos. Buenos para él, claro, porque durante cuatro días mantuvo entretenidos, casi al filo de la butaca a los espectadores nacionales e internacionales, quienes también expresaron su opinión de lo que aquel calificó como “ejercicio democrático, limpio, creíble…”, sin marrullerías porque quienes forman parte de la organización circense no son corruptos, nunca han hecho fraude electoral y tienen autoridad moral. ¡Ajá! Exclama el respetable. A sus detractores les reclamó que “se quedaron callados como momias cuando entregaron los bienes de la nación a particulares, a amigos; los que se quedaron callados cuando se inició la guerra (contra la delincuencia organizada y desorganizada de Felipe Calderón, dejó entrever) y se convirtió al país en un cementerio; cuando se mintió con la Reforma Energética, se quedaron como momias y ahora gritan como pregoneros”. El dueño del circo afirmó también que va a aceptar el resultado cualquiera que sea y cueste lo que cueste. ¡No tengan miedo! Si no es Texcoco respaldarán a los inversionistas; no se va a cometer ningún abuso. Además, si eso ocurre no habrá inestabilidad financiera. ¡Eso es puro cuento, puras mentiras de la prensa fifí! Insistió. ¿O sea nada de fuga de capitales, ni bancarrota y cositas por el estilo? Preguntan los bisoños. A sus adversarios les mandó el siguiente mensaje: Váyanse acostumbrando; cuando se amerite va a hacer una consulta para todos los asuntos relevantes. A ver si al rato no sale con una consulta para preguntarle a los contribuyentes si quieren pagar impuestos o no; o cuánto les gustaría pagar. Bueno esto ya lo adelantó hace un par de meses cuando anunció que a los contribuyentes les va a pasar una hojita para que, de acuerdo con su criterio, digan qué cantidad de impuestos deben pagar. Sus detractores priistas le respondieron que la multicitada consulta fue inconstitucional, tendenciosa y pone en riesgo las inversiones y el desarrollo del país. Fue evidente la manipulación y la posición abierta de los promotores a favor de Santa Lucía; además de que faltó una metodología apropiada y sustentada con bases científicas, lo que le resta credibilidad para la toma de decisiones. Además, la opacidad con que se manejó el financiamiento de la consulta levanta sospechas sobre el monto y origen del dinero utilizado. A todos los que cuestionaron el ejercicio democrático y libre les respondió con el clásico: “Aquí nada más mis chicharrones truenan”. Lo que sí hay que reconocer, acotan los observadores políticos, es que el espectáculo circense que todo México presenció, en donde el número principal fue la multicitada encuesta, resultó mejor que el Ringling Brothers and Barnum & Bailey y que el Cirque du Soleil, lo que debería ser motivo de orgullo.  

LUISAGENDA@HOTMAIL.COM

@LUISSOTOAGENDA