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Héctor Serrano Azamar: El Congreso nos sigue debiendo

En el primer recuento de los desaciertos de nuestros diputados y senadores, todos los partidos políticos han contribuido

OPINIÓN

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A poco más de un mes de haber iniciado la LXIV Legislatura del H. Congreso de la Unión, el balance del trabajo realizado por los diputados y senadores nos deja con un amargo sabor de boca. Todos los partidos políticos, sin excepción, a sólo 30 días de iniciada, ya han tenido actitudes y comportamientos reprochables. Quien falla es el Congreso como institución, ahí estamos representados prácticamente todos los votantes que acudimos a las urnas en julio pasado; todas las fuerzas políticas que alcanzaron por lo menos 3 por ciento de la votación cuentan con diputados y senadores, incluso aquellos que no lo hicieron como el Partido Encuentro Social (PES), consiguieron escaños de mayoría. La tan anhelada transformación de la vida política nacional aún luce lejana. Muchas de las prácticas criticadas durante las últimas décadas y que trajeron como consecuencia el desprestigio de una institución tan importante para el país, parece que difícilmente podrán ser desterradas; ya sea por incapacidad o complacencia, su vigencia como la única forma posible de realizar el trabajo legislativo, hoy luce incuestionable. En el primer recuento de los desaciertos de nuestros diputados y senadores todos los partidos políticos han contribuido, en mayor o menor medida. Morena y sus aliados del Partido del Trabajo (PT) y del PES si bien han tenido algunos aciertos, también se han visto inmiscuidos en decisiones sumamente cuestionadas. La fuerza de su coalición les permite aprobar o rechazar cualquier reforma en beneficio de los mexicanos y eso todavía no deciden aprovecharlo al máximo. Dentro de sus decisiones cuestionadas, un ejemplo reciente es la designación de los presidentes en las comisiones legislativas, haciendo uso de su mayoría y a la vieja usanza, esa que tanto criticaban, no eligieron al perfil más idóneo para ocupar dichos cargos; todo se realizó como en el pasado, por un pago de cuotas y favores; es así como el cantante Ernesto D’Alessio presidirá deporte y el actor Sergio Mayer, Cultura. El PRI y el PRD sufren una suerte similar, carentes de propuestas y de una posición clara frente al nuevo régimen, su inacción es lo criticable. Pasan sus primeros días liquidando bienes que ya no usarán y los segundos, perdiendo integrantes en el Senado. Si no cambian, es fácil predecir que un destino semejante les espera. En lo que respecta al PAN, el senador Cabeza de Vaca aportó lo más denostable de la actividad legislativa hasta el momento. El uso de su posición para hacerse de un beneficio personal, desde su curul pregunta: “¿Quién es el padrote? Me la quiero zumbar”. El panismo tiene una posición opositora más clara frente al nuevo gobierno, pero si deja pasar la oportunidad de sancionar al legislador por su comportamiento, poco o nada conseguirán en el futuro. El Congreso de la Unión nos sigue debiendo a todos los ciudadanos. Faltan muchos meses de trabajo legislativo; los suficientes para tratar de hacer bien las cosas.   HÉCTOR SERRANO AZAMAR COLABORADOR @HSERRANOAZAMAR