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Las rebeliones de Corral (parte I)

OPINIÓN

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Según Javier Corral, gobernador de Chihuahua, su objetivo político actual es romper el pacto de impunidad que, afirma, existe en el régimen. Su nueva declaratoria de guerra se suma a viejas batallas con amigos suyos del propio PAN –con algunos se ha reconciliado–, con televisoras a las que nadie desafiaba, pero que se debilitaron frente a las redes sociales, así como con adversarios del PRI a los que hoy tiene en la cárcel o busca para condenarlos. ¿Hasta dónde va a llegar Corral, un político que todas sus contiendas las ha ganado? No está sólo, lo apoya la coalición Por México al Frente y acaba de sumar a voces de las más críticas del priismo nacional. El ascenso. Su odio por Vicente Fox lo unió fuerte a Felipe Calderón. En 2006, Corral venía de perder la gubernatura de Chihuahua en su primer intento. En menos de un año, después de que Calderón ganó la presidencial, la buena relación terminó y se volvió violenta entre ambos. Aunque Corral fue parte del CEN del PAN, asumió el cargo indignado por la imposición de Germán Martínez Cázares en la presidencia del partido y pocos meses después, en julio de 2008, presentó su renuncia al acusar una alianza ilegal entre Televisa y Calderón porque, aseguraba, se cocinaba una ley de telecomunicaciones. Corral también mostró un odio especial por Televisa que pocos panistas sabían explicar. Incluso, en un diario nacional escribió: “Al ritmo que vamos en el manejo de medios electrónicos extrañaremos a Fox”. Esa sentencia terminó condenándolo a la sombra del PAN. Aún así se inscribió en 2009 en la interna por una elección pluri y perdió. Pero Corral no se rindió y documentó un fraude en el que votaron hasta los muertos del partido para derrotarlo. Así llegó a la diputación federal. Aunque propuso una tregua a Calderón, muy pronto se desató un segundo capítulo de violencia. Vino el colapso electoral del PAN. Martínez Cázares pasaría a la historia como uno de los presidentes del partido menos efectivos y aceptó errores como imposición de 70 por ciento de candidatos. Entonces emergió Corral como el fuerte adversario interno. Aunque pidió a Calderón no imponer otra vez al presidente del PAN, el presidente de la República llevó a César Nava. Mañana, el otro fraude de Nava a Javier Corral para impedirle el paso al Senado; sus pleitos y reconciliaciones con Gustavo Madero; cómo aprovechó lo que el escritor Moisés Naim describe en su libro el Fin del Poder; sus duras batallas con César Duarte, entonces gobernador de Chihuahua, y Televisa, así como el provecho que sacó a las redes sociales hasta ganar Chihuahua en su segundo intento. Acaba de abrir una nueva guerra contra el gobierno de Peña Nieto y contra uno de los pilares del sistema —hasta la derrota electoral que éste sufrió en 2015 ante Ricardo Anaya—. Su nombre: Manlio Fabio Beltrones, quien ayer emitió su segundo comunicado en el que acepta haber tramitado un amparo para evitar ser capturado.   Columna anterior: El cascajo de Juntos haremos historia; y la payasada de El Bronco