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El silencio de Mariana

OPINIÓN

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Mariana Gómez del Campo mantuvo un bajo perfil ante la salida de su prima Margarita Zavala del PAN, así que era de esperarse que poco o nada dijera respecto ruptura de Gabriela Cuevas con el blanquiazul para irse con Andrés Manuel López Obrador. Lo que sucede es que la senadora va por lo suyo. El grupo político que la hizo crecer, que le dio los espacios importantes de representación como presidenta de partido en la ciudad, diputada local, diputada federal, senadora, se diluyó con la salida de Margarita Zavala y el ex presidente Felipe Calderón, así que ahora navega sola por las aguas panistas. Al parecer ha concentrado su energía en recorrer los parques de la delegación Miguel Hidalgo, repartir volantes y gestionar que la gente acepte colocar en sus bardas y ventanas mantas de ella en varias colonias con su nombre e imagen. En la zona de Polanco la conocen como vecina, pero en las zonas populares habrá que ver qué tanto conocen a Mariana Gómez del Campo. A pesar de haber iniciado muy jóvenes en el PAN, como nuevos cuadros en la capital del país, Mariana Gómez y Gabriela Cuevas estaban muy lejos de ser una mancuerna, por eso es entendible el silencio de la prima del ex presidente con este desprendimiento. Solo un tuit subió en respuesta a un comentario “Yo aquí me quedo en @AcciónNacional”, vinieron los aplausos y críticas, como suele pasar en la red social. Pero la salida de Cuevas le abre camino en su próxima aspiración, la candidatura por la alcaldía de Miguel Hidalgo, para sustituir a Xóchitl Gálvez, o como premio de consolación una diputación federal o local. El acuerdo electoral de la alianza entre PAN, PRD y Movimiento Ciudadano dejó que los azules encabecen la postulación en Miguel Hidalgo; Mariana Gómez del Campo tendría que contender con Margarita Martínez Fisher, que también tiene la mira puesta en la alcaldía, pero la ventaja de esta última, es que forma parte del grupo político del diputado Jorge Romero, que actualmente domina el espectro azul de la ciudad. Pero habrá que ver cuánta calle tiene cada una de ellas, porque Mariana Gómez era muy aguerrida cuando fue presidenta del PAN y le tocaba enfrentarse a Marcelo Ebrard siendo jefe de Gobierno del Distrito Federal, pero poco a poco fue perdiendo ese ímpetu. Margarita Martínez es más política de escritorio, no se le da mucho el roce. En el blanquiazul han decidido que se les medirá para ver cuál de las dos es más competitiva en términos electorales y les pueda garantizar el triunfo. A LA VUELTA Para sorpresa de muchos en los exclusivos conjuntos habitacionales de Santa Fe,  aparecieron una serie de mantas donde le reclaman al Jefe de Gobierno una “respuesta inmediata en seguridad y vialidades”. Este reclamo llama la atención porque gran parte de la seguridad en la zona está en manos de servicios privados; si ahí la están pasando mal, ¿cómo andará la gente en las colonias populares vecinas?