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Lima para correr

OPINIÓN

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Perú te sorprende de muchas maneras. Su cultura, su milenaria historia, su fascinante gastronomía y, sobre todo, la amabilidad de su gente. Su capital, Lima, es una ciudad de con- trastes, pero también llena de encantos. De su pasado colonial queda la majestuosidad; de su crecimiento explosivo también sus problemáticas. Pero Lima es una ciudad en transformación y que se moderniza cada vez más. La bonanza de la economía peruana, que crece a un ritmo anual de 6% durante la última década, no sólo ha permitido que nueve millones de peruanos salgan de la pobreza; también se ha reflejado en un mejoramiento de su capital, que hoy, debido a varias transformaciones urbanísticas, es una ciudad cosmopolita, llena de color y de un dinamismo que sorprende al visitante. Una de esas zonas de la Lima moderna es el Malecón Cisneros, en Miraflores, una amplia zona a las orillas del mar del Pacífico, en donde los urbanistas le han ido ganando terreno al mar para construir modernas autopistas, centros comerciales, parques y jardines, junto con amplios andadores peatonales que cuentan con espléndidas instalaciones para el descanso y también para practicar de- portes al aire libre. En Lima, los corredores no tienen excusa para no salir todos los días del año por las ventajas que la ciudad ofrece para ejercitarse. Desde su ubicación geográfica, a orillas del Océano Pacífico, las condiciones climatológicas y la temperatura son muy estables; en Lima no llueve casi nunca y cuando llueve sólo llovizna o garúa, como dicen los peruanos. Su temperatura promedio oscila entre los 16 y 26 grados centígrados durante todo el año, y una bruma gris y constante invade a la ciudad, manteniéndola húmeda nueve meses del año. Tener una maravillosa vista al mar y sentir la brisa del aire en tu rostro es una de las mejores sensaciones para quienes nos gusta correr al aire libre y lo puedes sentir durante los 11 kilómetros del Malecón. Su moderna pista corre paralela a la costa del Pacífico, sin cortes ni cruces vehiculares. En el amplio sendero se pueden ver, desde el amanecer y hasta que anochece, a corredores, caminantes y ciclistas que disfrutan el paseo. Mientras corres por el Malecón, disfrutas de hermosos jardines, entre ellos el llamado Parque del Amor, en donde mosaicos al estilo Gaudí forman un conjunto arquitectónico consagrado al sentimiento humano por excelencia. Azulejos con románticas frases de canciones y poemas de artistas peruanos y en el centro, coronando el parque, la escultura monumental de El Beso, que invita a las parejas a abrazarse y emular la obra del escultor peruano Víctor Delfín. La próxima vez que alguien te diga que “Lima es una ciudad fea” y en la que no hay nada que ver, no le creas. Ve tú mismo a la capital peruana y te va a sorprender su maravillosa transformación, su gastronomía, fusión reconocida a nivel mundial, y la calidez de su gente. Y si corres por Lima, entonces el paisaje y los atardeceres con el mar al lado, serán tu inspiración para no parar.