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Barceló viene a subir la barra de nivel

OPINIÓN

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Desde el martes pasado, el primer hotel de la cadena española Barceló llegó a la Ciudad de México, al inmueble de Paseo de la Reforma que está muy cercano al edificio de la Lotería Nacional y que antes era de la cadena Krystal. Es de magnitud importante: 500 habitaciones, el más grande de Barceló de tipo urbano. Es una apuesta importante de Simón Pedro Barceló Vadel y Simón Barceló Tous, copresidentes de la firma española. ¿Qué quiere Barceló? ¿Por qué materializar esta gran inversión? La respuesta es que el apetito del grupo mallorquino por México atraviesa por una etapa de notorio frenesí en la que se busca continuar el crecimiento y sofisticar la oferta. De hecho, las ventas de la firma española están imparables. El año pasado crecieron a un ritmo de 23 por ciento, y desde hace varios meses la empresa señala que “Latinoamérica ha continuado siendo el motor de los resultados de nuestro Grupo”, en un franco reconocimiento de que es en esta región del mundo —particularmente México— donde este motor tiene mucha potencia. Barceló tiene un discurso muy redondo y una comprensión clara del fenómeno turístico. Simón Pedro Barceló dijo recientemente que, por ejemplo, en España, es necesario empezar a subir los precios al mismo tiempo que se mejora el servicio. Lo que busca Barceló es diferenciarse de la oferta y separarse de los posicionamientos que logran las plataformas de alquiler de casas y apartamentos (tipo Airbnb), que cada día tienen más fuerza gracias a la masiva adopción tecnológica. De hecho este fenómeno es etiquetado en España como el “alojamiento sumergido”, y se sabe que en Europa ya representa 17 por ciento de la preferencia de los turistas. Incluso en la Eurocámara se discute el fenómeno, para regularlo. La incorporación de Barceló México Reforma hará que este año la empresa alcance las 51 mil habitaciones en todo el mundo, y que la proporción de su presencia urbana rebase el 40 por ciento que ha ostentado en sus 230 hoteles recientemente. La empresa está concentrada en cuatro marcas claramente diferenciadas: Royal Hideaway, Barceló, Occidental y Allegro. La compañía ha estado invirtiendo decenas de millones de dólares en la remodelación de sus hoteles en toda Latinoamérica. En México a este grupo se le ubica por sus hoteles; pero en realidad cuenta con una profundidad notoria en otros ámbitos del turismo. Su oferta completa incluye agencias de viajes y hasta líneas aéreas como Evelop y Orbest (son aerolíneas que llevan a españoles y portugueses a las playas del Caribe, una región de amplio interés para el grupo, donde por cierto está empeñado en materializar futuras inversiones en la isla de Cuba). La llegada de Barceló a la CDMX será una estrategia que será abordada en todos los consejos de administración de las cadenas hoteleras mexicanas. motacarlos100@gmail.com Columna anterior: Sony, el fenomenal regreso