Prioridades de México en nuevo TLC

OPINIÓN

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A las sandeces, perdón, a lo objetivos que el pasado 17 de julio la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos envió a su Congreso para la renegociación del TLCAN, en donde el punto más preocupante es el Capítulo 19, referente a la solución de controversias que nuestros “partners” quieren eliminar para que los diferendos  por “antidumping”, subvaluación y salvaguardas sean resueltos de acuerdo con las leyes estadounidenses (como lo hicieron con el Acuerdo Azucarero firmado  a principios de julio),  la secretaría de Economía respondió con una lista de prioridades. Tomando en consideración los comentarios y propuestas recibidos a través de las consultas públicas realizadas del 1 de febrero al 26 de julio de 2017, y del diálogo constante que la dependencia mantiene con los sectores productivos del país, a través del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales (CCENI), Economía elaboró un documento donde plasma 21 objetivos para la modernización del tratado. Como ya dijimos que lo más rescatable del documento de nuestros vecinos es el tema referente a la eliminación del capítulo 19, que establece que cualquiera de los miembros pueda solicitar el establecimiento de paneles binacionales independientes para resolver disputas y eventualmente adoptar decisiones vinculantes en casos de derechos “antidumping” y compensatorios, y sobre el cual, Canadá ha advertido que saldría del TLCAN si Estados Unidos insiste en eliminar este capítulo, y México podría hacer lo mismo; veamos lo que responde la oficina del secretario Ildefonso Guajardo: Es indispensable mantener y promover disposiciones que contribuyan a hacer más previsibles las operaciones de comercio exterior y las inversiones, señala el documento. En ello, juegan un rol crucial los mecanismos de solución de controversias que, a lo largo de más de dos décadas, han probado su efectividad como un instrumento que permite hacer más predecible el comercio regional, además de incorporar los elementos más recientes de transparencia y participación de otros actores relevantes. Debido a lo anterior, es necesario consolidar el régimen legal de las empresas productivas del Estado que les permitan una operación comercial eficiente; modernizar todos los mecanismos de solución de controversias previstos en el TLCAN (inversionista-Estado, Estado-Estado, así como en materia de cuotas “antidumping” y compensatorias, y servicios financieros) para hacerlos más ágiles, transparentes y eficaces, precisa Economía.  Promover la libre competencia, mejorando la cooperación y el intercambio de información entre las autoridades de los países del TLCAN, a fin de mantener la eficiencia de los mercados y la protección de los derechos de los consumidores. Brindar certidumbre jurídica a los proveedores mexicanos en procedimientos de contratación pública en la región de América del Norte. Y tan, tan. ¡Vamos a ver por dónde “masca la iguana”!   Columna anterior: mensaje a "morenos"