Haz tu denuncia aquí

La encrucijada de la PGR

Las publicaciones periodísticas permiten a la PGR preguntar sobre estos temas, que estuvieron guardados nueve meses

OPINIÓN

·
Ahora sí tienen que ir contra Lozoya. Lo han protegido hasta ahora, pero lo del dinero se les viene encima y faltan meses para las elecciones. El funcionario dijo esto sentado en su oficina. En la pared tras su espalda, una enorme imagen oficial de Enrique Peña Nieto dentro de un cuadro. Unos kilómetros más adelante, en la Procuraduría General de la República, otros funcionarios se preparan para la toma de declaración de Emilio Lozoya, el exdirector de Pemex acusado de haber recibido 10 millones de dólares en sobornos de Obebrecht. En los últimos meses, quienes han aceptado conversar del caso hablan siempre en tono bajo, mirando de reojo sobre sus hombros. Sus quejas, en resumen, han sido las siguientes: - No podían ir contra Lozoya. - No podían aceptar la versión del acuerdo Odebrecht - Estados Unidos, porque implicaría que solo se pagaron 10.5 mdd en sobornos en México. - Tampoco podían aceptar el expediente de la fiscalía brasileña, porque eso les obligaría a concluir que las irregularidades fueron cometidas solo por la subsidiaria de Obebrecht que operó en Hidalgo, la cual ya había sido inhabilitada en Brasil. Parte del acuerdo era que no se puede inhabilitar en otros países a las subsidiarias que ya lo fueron en Brasil, así que el asunto les dejaría otra vez en cero. Unos años antes, sentado frente a un gran ventanal de cristales con una vista panorámica, un contratista de Pemex me contó la escena cuando fue llamado de emergencia al piso donde despachaba Lozoya en las oficinas centrales de Pemex. - Me dijo Froylán Gracia que no íbamos a ganar más contratos, que tenía que pagar para reunirme con Lozoya, que se había acabado el tiempo de mis arreglos para ganar licitaciones. Froylán Gracia era la mano derecha de Lozoya. La imagen pública más memorable –y quizá menos conocida- de su paso como funcionario de Pemex es la fotografía de un encuentro público que sostuvo en Hidalgo, cerca de la refinería de Tula, con los directivos de Odebrecht en México. Anunciaban la creación de un programa de donaciones de Odebrecht como ayuda para mujeres tejedoras. Sucedieron en los mismos meses cuando se pagaron los sobornos de los que Quinto Elemento Lab y Mexicanos contra la Corrupción, más varios medios brasileños, han publicados sobrados detalles en fechas recientes. No es público si ya si Gracia ha declarado en la investigación contra la constructora brasileña. Tampoco si lo ha hecho una misteriosa mujer, que entonces trabajaba en Pemex, y protagonizó una serie de discretas visitas al piso ejecutivo de Odebrecht en México, siempre para encontrarse con Luis Meneses, el hombre que testificó contra Lozoya y que dijo haber depositado 10 millones de dólares en cuentas relacionadas con el exfuncionario. Columna anterior: Desplazados, ¿por una base militar?