Manlio, ¿taxi driver?

OPINIÓN

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Perplejos se quedaron los observadores políticos objetivos, imparciales, enhiestos y erectos, cuando leyeron las declaraciones del “ex jefe de jefes”, quien afirma que el PRI, del cual fue presidente para quienes lo hayan olvidado, no puede seguir siendo un taxi que traslade de un lugar a otro a personas que no tengamos la seguridad que van a cumplir con la obligación del partido, porque después éste sale raspado; que fue un error del “tri” haber postulado a ex gobernadores que ahora están presos, sujetos a extradición o prófugos; y otro error haber visto en algunos gobernadores "al nuevo PRI" del Siglo XXI.    A ver, a ver, Manlio Fabio Beltrones. Si el PRI se convirtió en un taxi inseguro, por qué cuando usted fue dirigente el tricolor – aunque haya sido por un ratito —no los bajó del vehículo, o al menos los denunció. Más aún, por qué puso en limusina a Javier Duarte, a César Duarte, a Borge y a varios más para que terminaran su sexenio, si sabía que eran delincuentes, cuestionan los susodichos observadores. A Duarte, el veracruzano, Beltrones lo elogió en octubre de 2015. Lo puso como ejemplo del nuevo PRI del Siglo XXI; dijo que el partido estaba orgulloso de su actuación en los cinco años de gobierno que llevaba; que el priismo en esa entidad estaba más vivo que nunca porque el gobernador (Duarte) se había comprometido con lealtad y sobre todo con honestidad en hacer las cosas, por lo que el PRI debería estar de su lado. En esa ocasión comentamos: Una cosa es que los políticos echen mano de la demagogia para maquillar la realidad y dorarle la píldora al respetable público, y otra muy distinta e inaceptable es que mientan y se queden tan orondos, en la forma en que mintió sin morderse la lengua el dirigente nacional del PRI. ¡Qué decepción para los priistas que quisieron ver en el sonorense al hombre del destino que garantizaría victoria tras victoria en los procesos electorales de 2016! En diciembre de 2015 advertimos: Desde que Manlio Fabio Beltrones se hizo cargo de la dirigencia nacional del PRI, ha ejecutado una serie de acrobacias políticas que han dejado perplejos a sus admiradores, quienes antes lo calificaban como el gran estratega y hoy lo ven como el mago Chen Kai, al que se le rebelaron los conejos, y las palomas se le salieron de la chistera. No vaya a ser que a Manlio le suceda lo que al increíble profesor Zovek, quien, en un acto acrobático en un helicóptero en 1969, “se pasó de rosca”, comenzó a ejecutar bonitas monerías en pleno vuelo y ¡cuás!, azotó entre los gritos de espanto del respetable público Y como si el anterior comentario hubiera sido una premonición, en un acto político nunca antes visto –las elecciones del 5 de junio del 2016 — el “profesor” Beltrones azotó y “pasó a mejor vida”, políticamente hablando. Hoy Manlio Fabio quiere “resucitar” sugiriendo lo que el PRI no debe hacer.   Columna anterior: Meade y Videgaray, ¿señales encontradas?