Los bandos en el PRI

Animados por las expresiones surgidas en las últimas semanas, los militantes priistas han cuestionado la actuación de Enrique Ochoa en público y en privado

OPINIÓN

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Conforme se agotan los días para llegar a la Asamblea XXII del PRI el próximo 12 de agosto, se van agregando ingredientes que permiten pronosticar un encuentro poco terso, donde las fracturas podrían profundizarse antes de que se defina el programa de gobierno y una candidatura presidencial.

Uno de estos ingredientes es la entrevista donde Manlio Fabio Beltrones dijo que el PRI no puede ser “un taxi que traslade de un lugar a otro a personas que no tengamos la seguridad que van a cumplir con la obligación del partido”, que tiene un destinatario bien dirigido, Enrique Ochoa Reza. Más allá de la frase, el hecho que Beltrones deje —una vez más— la puerta abierta a una candidatura presidencial, le da oportunidad de más reflectores en esos días de agosto y de sostener una injerencia en las decisiones de cara a 2018.

El actual dirigente ya ha declarado que la asamblea será un espacio para escuchar todas las voces del partido, algunas de las cuales recientemente se han alzado, pero llegará con argumentos para defender su desempeño de un año despachando en Insurgentes Norte.

Pese a los graves escándalos de corrupción, algunas encuestas conocidas en los últimos días ubican al PRI por encima del 20 por ciento en las preferencias para la elección presidencial, sin mencionar a candidato. La intención crece si se agregan partidos en alianza.

“Hace un año todos nos daban por muertos”, comenta Ochoa, “estas encuestas son solo una foto, pero seguiremos trabajando para hacer una película completa”. Agrega que desde el triunfo de Alfredo del Mazo en el Estado de México “el peso se ha apreciado y la Bolsa de Valores ha alcanzado su quinto récord histórico”.

Recalca que a diferencia de lo que pasa en otros partidos “yo no participaré en la contienda electoral de 2018” lo que le permite tener otro margen de acción . Reitera que fue elegido para estar en el cargo hasta el 2019 y confía que de la asamblea salga un programa de gobierno convincente, para después definir al candidato ideal que lo lleve a cabo.

Estos argumentos no han logrado convencer a todos los militantes, quienes animados por las expresiones que han surgido en las últimas semanas, se han animado a cuestionar la actuación del dirigente en público y en privado. Es de esperarse que, ante coyunturas como la elección del líder estatal en Chihuahua, las críticas se intensifiquen.

Ante este y otros embates, me dijo que su posición “no va a variar por periodicazos”. Seguramente la frase tiene varios destinatarios. 

Contraseña: Se alborotaron las redes sociales capitalinas con una fotografía en la que aparecían departiendo en una mesa Xóchitl Gálvez, los perredistas Héctor Serrano y Leonel Luna y el director del INEA, Mauricio López. De inmediato comenzaron las especulaciones, sobre todo por la presencia del priista. Se trató de una “feliz coincidencia”, dice, y no de ganas de influir en el frente opositor. Columna anterior: Ochoa reza y las rebeliones en el PRI