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Mitikah: todo en una torre

En Av. Universidad y Circuito Interior ya se aprecian los primeros pisos de lo que será una torre de usos mixtos que cambiará la configuración del lugar

OPINIÓN

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Circulé recientemente por la Av. Río Churubusco, al sur de la CDMX. Es una zona que no ha cambiado mucho en los últimos años. El centro comercial llamado Centro Coyoacán luce bastante viejo de hace tiempo. Solo la vecindad de la Av. Insurgentes ha renovado un poco el panorama. Pero la zona de Coyoacán luce estática. Esta circunstancia está por cambiar. En la confluencia de la Av. Universidad y Circuito Interior ya se aprecian los primeros pisos de la construcción de lo que será una gigantesca torre de usos mixtos que cambiará toda la configuración del lugar, y que tendrá impacto a un radio de varios kilómetros. Se trata de Mitikah, el proyecto arquitectónico impulsado por la empresa Fibra Uno, una de las primeras y acaso la más relevante ‘fibra’ a seguir. Estamos a poco más de dos años de observar la puesta en marcha de este mega proyecto. Sus capacidades han sido desmenuzadas una y otra vez: más de 450 mil metros cuadrados de áreas para rentar; una torre de apartamentos; un centro comercial; un hotel; un centro de convenciones… Más de mil cien millones de dólares estarán destinados a levantar este monstruo. Mucha gente lo ignora, pero cualquier persona de este país podrá comprar un “pedacito” de este desarrollo, y de las más de 500 propiedades que tiene Fibra Uno. ¿Para qué? Para cobrar un ‘pedacito’ de las rentas. La semana pasada la casa de bolsa GBM reiteró que el crecimiento de Fibra UNO “está por llegar”, y dijo que “las valuaciones actuales no reflejan por completo la generación de efectivo creciente y estabilizada que prevemos para los siguientes años”. En otras palabras: quienes estudian este contrato financiero en particular tienen fe en los proyectos de esta empresa. GBM enfatizó que, de Mitikah, ya vendió el 30 por ciento del área comercializable. Las ‘fibras’ se la han pasado evangelizando al mercado en los años que llevan de vida. Mucha gente vive confundida y no sabe ni qué son. En mi opinión, estas empresas deberían ser celebradas en todo lo alto del espectro financiero al que tiene acceso cada mexicano, por cuanto pusieron orden al mercado inmobiliario, y ahora proponen vehículos novedosos de inversión, como el certificado que lanzó Fibra Uno al mercado para desarrollar Mitikah. Si uno mira los gráficos que distribuyó Fibra Uno la semana pasada se observa un aplanamiento de sus enormes crecimientos previos. Pero eso no debería preocupar al inversionista, toda vez que en la mira hay dos atributos: (1) la administración que tiene es de primer nivel; y (2) los proyectos futuros siguen sumándose. En adición, los inversionistas siempre se beneficiarán de la plusvalía generada en los inmuebles invertidos. Fibra Uno construye con Mitikah un espectacular punto focal en la CDMX. Algo que pocas veces se reconoce cuando no proviene del gobierno. motacarlos100@gmail.com Columna anterior: AstraZeneca y especular con el cáncer