PAN... y circo

El Partido Acción Nacional reparte culpas al por mayor, pero distrae la atención de quienes son los peor vistos tras la elección

OPINIÓN

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El martes pasado, hacia el mediodía, en el Salón Juan Camilo Mouriño del Congreso del Estado de México se reunió el grupo parlamentario del PAN en el Edomex y sus asesores, para tratar asuntos de la agenda, no necesariamente legislativa. El más relevante de todos fue de interés interno: cómo pegarle a Francisco Gárate, el representante del partido ante el INE, para desmarcarse del “desprestigio” que les acarrearía el conflicto de intereses que se veía venir luego de que el Gobierno priista del Edomex le dio una Notaría a su hija, Lorena Gárate Mejía. El que lanzó la primera piedra fue el coordinador de la bancada, Anuar Azar. La intención, cuentan algunos de los asistentes a esa reunión, no tiene otra raíz que una declaración pública de Francisco Gárate donde reclamaba a los diputados panistas en el Edomex no haber mostrado una postura férrea ante el Gobierno estatal para exigirle que detuviera la entrega de programas sociales en período electoral. El exhorto dicen que no le cayó nada bien a Azar, quien consideró que los dejaba mal parados y que, prácticamente, les decía concertasesionistas. Así pues, toda la reunión se dedicó al tema, aunque algunos advirtieron que un ataque así no valía la pena y demostraría la (real) fractura en el PAN mexiquense. Ya instalados en el mood reparto de culpas, hay quien subrayó que se ha soslayado intencionalmente un hecho: quien tiene relación directa con el PRI y Gobierno estatal, particularmente Ernesto Nemer, el excoordinador de la reciente campaña del virtual Gobernador electo, Alfredo Del Mazo, es la mamá de la Notaria y ex esposa de Gárate: Adriana Mejía, quien milita en ese partido desde hace más de una década e incluso fue candidata a diputada federal suplente por la alianza PRI-PVEM en el Distrito XXX, de Naucalpan, en 2006. Así que algunos ensayan la tesis del Beso de Judas. Sea o no (los toros –y sobre todo los ajenos– hay que verlos desde barrera), queda claro que este reparto de culpas que tan entretenido (y cercenado) tiene al PAN mexiquense, no ha considerado otros actores más protagonistas en el desastroso resultado electoral. Un dato: una encuesta entre militantes panistas, que encargó el partido a Marketing Media, dice que 53 por ciento atribuye la estrepitosa derrota a la dirigencia estatal, que encabeza Víctor Hugo Sondón, quien fue el coordinador de la campaña de Josefina Vázquez Mota, y 23 por ciento a la propia candidata. No al uso desmedido de recursos de algún otro partido, no a las injerencias externas de programas gubernamentales. Vaya, que tres de cada cuatro panistas están más inconformes con su dirigencia y la campaña, que con la defensa del resultado, a posteriori, en el INE. En tanto, Sondón seguirá en su oficina del Comité Estatal esperando que les rebajen la multa de 100 millones de pesos, por no reportar gastos de campaña, a 50 millones (dicen que hay posibilidades), y Josefina, con sus dos candidaturas: la del Senado y la diputación para su hija. Y mientras, a la militancia, PAN y circo. O PAN, para que llore. ••• Claves XI. ¿Qué tal durmieron, funcionarios del Edomex? Porque ya pasó mes y medio del ataque y asesinato de Valeria y no ha mejorado la seguridad en el transporte, y cinco semanas del “suicidio” de su agresor, y tampoco ha habido mayor avance en la investigación. Columna anterior: La llamada de Los Pinos a Édgar Olvera (o el Puppy Affaire)