Ivonne Álvarez: Empleos de calidad para las familias

OPINIÓN

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El empleo constituye una variable medular para el crecimiento económico y el mejoramiento del bienestar de la población. Su relevancia está de manifiesto en nuestra Constitución Política, al establecer que toda persona tiene derecho a un empleo digno y socialmente útil. En este contexto, los datos dados a conocer por el IMSS sobre el aumento sin precedente del empleo formal en junio pasado, son una buena noticia, ya que ello se ve reflejado en mayor bienestar para las familias, al permitir el acceso a otros derechos fundamentales como la seguridad social y vivienda, a la vez que da certeza de un ingreso presente y futuro, mayor capacidad de consumo y ahorro e inversión. En una palabra, son empleos de calidad. Para poner en su justa dimensión este asunto, basta señalar que al 30 de junio en el IMSS se tienen registrados poco más de 19 millones 134 mil puestos de trabajo, de los cuales nueve de cada 10 son permanentes. Asimismo, se crearon 86 mil 233 empleos, el mejor resultado para el mismo mes desde que se tenga registro, cifra que representa un aumento de 26 por ciento. El acumulado para el primer semestre de 2017 asciende a 517 mil 434 puestos, es decir, 17.1 por ciento superior a la de igual periodo de 2016, se trata del mejor primer semestre desde hace 30 años. Esta tendencia positiva ha permitido la generación de poco más de 2 millones 800 mil empleos en lo que va de la actual administración, cifra mayor en 2.6 veces que la registrada en el mismo lapso del gobierno anterior (1.1 millones), e inclusive superior a los seis años de cualquiera de las administraciones anteriores. Ante este escenario favorable, es previsible romper, por primera vez en la historia del país, el récord de los tres millones de empleos. Falta tiempo y sabemos que se va a lograr antes de que concluya el presente gobierno. La creación histórica de empleos durante la presente gestión, es resultado del crecimiento de la economía nacional, propiciado por las reformas estructurales, en particular, de la laboral, energética, telecomunicaciones, financiera y la de competencia. Un dato revelador es que ahora el empleo formal crece más de un punto porcentual por cada punto de avance de la economía. Por ejemplo, al cierre de 2016 el empleo formal creció 4.1 por ciento anual, mientras que la economía lo hizo en 2.2 por ciento. En lo que va del año, las proporciones fueron de 4.4 por ciento al primer semestre en el caso del empleo y de 2.8 por ciento para la economía durante el primer trimestre. El buen desempeño del empleo formal es un elemento de primer orden que contribuye a la fortaleza del mercado interno, precisamente el motor del crecimiento económico nacional Estas son razones poderosas para continuar fortaleciendo las políticas públicas de crecimiento económico, con capacidad generadora de empleos de calidad, que permitan el mejoramiento sistemático del bienestar de las y los mexicanos.
  *Senadora PRI