Miguel Barbosa: Los motivos del FAD

OPINIÓN

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Aunque digan y repitan que la conformación del Frente Amplio Democrático (FAD) es para sacar al PRI de Los Pinos, el anuncio del PAN y del PRD de formar una alianza para la elección de 2018 tiene un sólo propósito real: impedir que Andrés Manuel López Obrador sea Presidente de México.   Este anuncio, nominado como Frente Amplio Opositor (FAO) para panistas o Frente Amplio Democrático (FAD) para perredistas, representa simplemente la voluntad de aliarse de dos partidos políticos en crisis. El panismo arrogante y eufórico de 2016 se derrumbó en 2017 y su clase política se deteriora todos los días, saben que no les alcanza para ir solos al 2018. El perredismo en proceso de extinción consciente que ya no es partido de oposición real y de izquierda, se aferra a sobrevivir con representación política prestada y así, seguir sentado en la mesa de la política y sus privilegios.   Este anuncio ha despertado diversas reacciones: interés de las burocracias de ambos partidos; rechazo de militancias; crítica de analistas, estimando a la propuesta como inviable, pragmática y de contra natura; aceptación de segmentos de la intelectualidad, quienes se presentan crédulos sobre los dichos de los mañosos y chuchas cuereras del PAN y del PRD que ya conocen y que en otras ocasiones los han embaucado, pronto se darán cuenta que ese frente no tiene ninguna posibilidad de refrescar la política.   Esta coalición se concretará si el gobierno federal deja al PAN y al PRD hacerlo, porque hay que dejarlo dicho: el gobierno federal tiene penetrado a ambos partidos, a través de personajes de su alta burocracia; si eso ocurre, el candidato o candidata a la Presidencia de la República será panista y para la Jefatura de Gobierno será perredista, entonces todo lo de refrescar a la política, de abrir la participación a ciudadanos sin partido e independientes bajo un proceso electivo abierto, democrático y transparente, habrá sido un engaño de los de siempre.   Para corroborar planteemos algunas preguntas: ¿El PAN admitirá que el candidato o candidata de la coalición a la Presidencia de la República sea del PRD o un ciudadano sin partido o independiente? ¿Ricardo Anaya, Margarita Zavala o Rafael Moreno Valle declinarían su interés de ser candidatos a favor de Juan Zepeda, Miguel Ángel Mancera, Graco Ramírez, Silvano Aureoles o de algún ciudadano sin partido o candidato independiente?   ¿El PRD admitiría que el candidato o candidata a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México sea del PAN, un ciudadano sin partido o uno independiente? ¿Consideran que Salomón Chertorivski, Alejandra Barrales, Dolores Padierna, Manuel Granados, Héctor Serrano y otros, declinarían su interés por ser candidatos de la Coalición a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México a favor de Xóchitl Gálvez, otros connotados panistas, de un ciudadano independiente o uno sin partido? ¿Los aspirantes del PAN y del PRD a la candidatura a Presidente de la República o a Jefe de Gobierno de la Ciudad de México declinarían su interés a favor de Armando Ríos Piter, Pedro Ferriz de Con, Jaime Rodríguez “El Bronco” o Emilio Álvarez Icaza?   ¿Consideran la existencia de una coalición, basada, sostenida y amarrada por un programa de gobierno y no por el reparto de candidaturas? La respuestas a estas preguntas es un contundente no, parecen verdades Perogrullo, pero hay quienes las creen, pronto pasarán hechos que evidenciarán el contenido real de esta vulgar coalición entre PAN y PRD, dos partidos que para siempre se han alejado de sus asideros ideológicos.   *Presidente del Instituto Belisario Domínguez, del Senado de la República