El Mundial que se evaporó

OPINIÓN

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Aún me cuesta mucho trabajo digerir que el Mundial de Natación, que iniciará mañana en Hungría, en Budapest, tenía como sede a Guadalajara, misma que se ganó en 2011 gracias al proyecto de los Juegos Panamericanos de ese mismo año, sin embargo, fue cancelada en 2015 por falta de planeación y recursos, para que el país europeo saliera al quite y redujera su proyecto dos años, ya que ellos tenían la confirmación de organizar el mismo evento, pero en 2019.
Mucho se ha escrito y dicho al respecto, por lo que escribir más sería, como dicen, “hacer leña del árbol caído”, lo cierto es que a menos de 24 horas de que inicien las acciones, los sentimientos de que México pudo haber sido el anfitrión se resaltan, sobre todo a los que somos apasionados al deporte olímpico y en especial a los acuáticos.
Entrando de lleno a la expectativa de la delegación nacional que asiste al Mundial, son los clavados, tanto trampolín, plataforma y de altura, los que presentan las posibilidades reales de obtener alguna medalla, gracias a un equipo que combina experiencia, madurez y juventud, pero que mantiene su nivel de protagonismo en esta especialidad acuática. El nado sincronizado, tanto dueto como equipo, buscará meterse entre los 10 primeros, tanto en la rutina técnica como en la libre y, por supuesto, en la suma general, lo que sería un gran resultado. En natación asiste un grupo interesante que ha logrado a pulso su calificación, basada en las propias reglas y marcas que impone la Federación Internacional, en donde veremos tiempos cada vez más competitivos y quizás nos sorprendan con una semifinal.
A nivel internacional habrá pocas diferencias quizás de lo que vimos en los pasados Juegos Olímpicos, los clavados para China, con alguna sorpresa. En nado sincronizado será Rusia el favorito, ante la expectativa de lo que puedan hacer las nuevas generaciones en China y España.
En natación, todos contra Estados Unidos por las medallas de oro, pero poco podrán hacer, en especial con Katie Ledecky, quien podría llevarse en este evento por lo menos cuatro metales dorados, sin embargo, será interesante conocer si la anfitriona Katinka Hozzsu podrá en casa convertirse en la reina de los Juegos, la diferencia quizás se centre en los relevos, donde Ledecky tendrá mayor respaldo de su equipo. El polo acuático vivirá su mejor momento con el anfitrión, al ser los húngaros un equipo protagonista en esta especialidad.
Cambiando de tema, el Comité Olímpico Internacional confirmó que Los Ángeles y París aceptaron negociar a partir de ahora y hasta septiembre, qué ciudad deberá organizar los Juegos en 2024 y cuál tendrá que esperar hasta 2028.