5 triunfos de Peña frente a Trump

OPINIÓN

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Si hacemos a un lado la pirotecnia generada desde el viernes a media mañana, cuando la prensa internacional desplegaba la nota de que Donald Trump había asegurado—ante una pregunta de un reportero a grito abierto— que aún quiere que México pague por el muro fronterizo, es posible ver con menos emoción y con más ecuanimidad el contenido sustancial, que reviste al menos cinco avances muy positivos para nuestro país: Primero.- Se refrendó la idea de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Hace solo unos meses esta realidad era muy distinta, y crecía la amenaza de un posible abandono del acuerdo. Más tarde la volatilidad por la incertidumbre se redujo notoriamente, y las declaraciones públicas derivadas del encuentro Peña – Trump terminaron por refrendarlo: sí habrá renegociación; sí se quiere un TLCAN. Segundo.- En el tema del TLCAN los presidentes hablaron de dos aspectos fundamentales, primero, el inminente arranque de las discusiones —se refrendó la fecha del 16 de agosto—. Y segundo, el objetivo conjunto de que la negociación será acelerada y de que antes de fin de año se tendrá el acuerdo completado. Esto permitirá a México aprobar el nuevo Tratado en un plazo suficiente para desligarlo de nuestro proceso electoral. Tercero.- Se identificó un área de colaboración binacional que generará, en palabras del Canciller Videgaray, nuevos mecanismos de migración de trabajadores del sector agrícola de México a Estados Unidos, lo que ocurrirá de manera legal, transparente y temporal. Esta es quizá la señal más clara de que Estados Unidos ha pasado de percibir a México de ser una amenaza a ser un aliado. Recuérdese el programa “Bracero” que firmaron ambos países en la década de los cuarenta, con una intención similar. Cuarto.- Se configura una alianza de facto para tratar el tema de los migrantes de Guatemala, Honduras y El Salvador. El solo hecho de que este rubro haya sido abordado por los presidentes pone a México en un cajón diferente del que tienen aquellos países. Quinto.- No se habló del muro fronterizo oficialmente entre los mandatarios. Trump podrá seguir diciendo lo que quiera para sus audiencias. Está es su derecho. Pero Enrique Peña no habló de eso con él, y Luis Videgaray reiteró que nuestra posición no ha cambiado al respecto. La diplomacia mexicana está logrando lo que pocos imaginaban: ha desinflado la actitud acosadora de EEUU hacia México; ha puesto a la administración pública estadounidense del más alto nivel a dialogar constantemente con los secretarios mexicanos; ha concretado el encuentro del viernes en Hamburgo luego de los grandes desencuentros pasados; ha puesto fecha para el TLCAN; y ha propiciado el terreno para una alianza aún más sofisticada. Quien no quiera reconocer eso tiene un muro en el cerebro.   Columna anterior: El pleito de Slim contra la industria