Martha Garcíarivas: El aprovechamiento sustentable y la participación comunitaria

OPINIÓN

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Con tan solo el 1% de la superficie del planeta, el territorio mexicano concentra alrededor del 10% de la riqueza biológica mundial. Gracias a esta riqueza, accedemos a importantes servicios ambientales, como la regulación del clima y la provisión de agua y alimentos. No obstante, el aprovechamiento de estos recursos debe realizarse de manera cuidadosa para garantizar su disponibilidad en el futuro y evitar el daño permanente a los ecosistemas. Para atender esta situación, es necesario que las autoridades en todos los ámbitos de gobierno promuevan un aprovechamiento sustentable que garantice la renovación y la permanencia en el largo plazo de nuestros ecosistemas. Asimismo, es importante crear conciencia ambiental en los pobladores de las regiones con la mayor biodiversidad del país, ya que la participación comunitaria es fundamental para alcanzar este objetivo. Durante la administración del presidente Enrique Peña Nieto, se han fomentado políticas vinculadas a la conservación de la biodiversidad y al desarrollo sustentable, que generan empleos e ingresos, al mismo tiempo que conservan nuestro patrimonio natural. A partir de estas actividades, diversas comunidades en el país han transitado de sus prácticas productivas tradicionales a otras relacionadas con el turismo sustentable. Tal es el caso del avistamiento de la Ballena Gris, en la laguna Ojo de Liebre de la Reserva de la Biósfera El Vizcaíno, de la Ballena Azul, en el Parque Nacional Bahía de Loreto, ambas en Baja California Sur, y de la Ballena Jorobada, en Bahía de Banderas, ubicada en Jalisco y Nayarit y que abarca los Parques Nacionales Islas Marietas e Isla Isabel; así como de la observación y nado con el Tiburón Ballena, en el estado de Quintana Roo y con el Tiburón Blanco, en la Isla de Guadalupe, en Baja California. Con estas actividades, se atraen visitantes para que puedan ser testigos de la belleza de estas fascinantes especies, pero de una manera controlada y responsable que no pone en riesgo su integridad, generando una derrama económica importante para los pobladores locales, a quienes el gobierno de la república les da prioridad como permisionarios, para que las aprovechen y las cuiden. De igual modo, la participación comunitaria para el aprovechamiento sustentable es uno de los elementos principales del Plan para la Conservación, Protección y Recuperación de la Vaquita Marina, recientemente anunciado por el Ing. Rafael Pacchiano, titular de la Semarnat. Como parte de este plan, se trabaja en la implementación de alternativas productivas junto con las comunidades de pescadores, que están comprometidas para evitar a toda costa la extinción de esta especie y, además, se busca trasladar algunos ejemplares a un santuario temporal. Por lo anterior, en la Semarnat reconocemos la valiosa tarea de los pobladores y prestadores de servicios locales que han comprendido que la conservación de los ecosistemas es la clave para mantener sus ingresos en el largo plazo. Con su colaboración, seguiremos trabajando para la supervivencia de las especies prioritarias y los ecosistemas en los que habitan. *SUBSECRETARIA DE GESTIÓN PARA LA PROTECCIÓN AMBIENTAL DE LA SEMARNAT