Migración y distracciones parlamentarias

La mayoría republicana en la Cámara de Representantes aprobó dos controversiales medidas contra indocumentados

OPINIÓN

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Antes de iniciar un receso por el Día de la Independencia, la mayoría republicana en la Cámara de Representantes aprobó dos controversiales medidas contra indocumentados. Por: Patricia Guadalupe* Una de las propuestas ataca a las “ciudades santuario” y otra a los indocumentados delincuentes que hayan entrado al país varias veces. El "Acta de Cero Santuario para Criminales" retira millones de dólares en fondos federales a ciudades que como Nueva York, Los Angeles, Houston, Chicago y San Francisco rehúsan cooperar con autoridades migratorias. Estas ciudades dicen que prefieren perder algunos recursos a cooperar con autoridades federales en asuntos migratorios, porque se amedrenta a residentes que terminan por no ayudar a la policía en investigaciones criminales y otros asuntos locales. La propuesta ya ha estado bajo estudio en varias cortes y enfrenta una demanda que cuestiona el derecho del gobierno federal a negar fondos a los estados y ciudades por desacuerdos. La segunda medida se conoce como “La Ley de Kate”, por una mujer de San Francisco asesinada por un indocumentado reincidente. El crimen ha sido usado para justificar la “mano dura” contra la migración. La legislación aumentaría las penalidades para indocumentados con antecedentes penales y permitiría que el gobierno federal los encarcele sin audiencia legal si reingresaron al país tras ser deportados. Ambas medidas fueron aprobadas con un amplio margen republicano, pero los tres congresistas republicanos latinos votaron contra la propuesta sobre las “ciudades santuario”. Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart y Carlos Curbelo de Miami, Florida, dijeron que ese proyecto de ley no era necesario. Los tres representan una ciudad con mayoría latina y saben que habrá una reacción negativa incluso de la policía local, que argumenta no tener recursos para ser además agentes de inmigración. Ambas medidas van ahora al Senado, donde tienen pocas posibilidades de ser aprobadas: necesitan 60 de 100 votos y solo tienen 52. Será la segunda ronda para la “Ley de Kate”, que hace dos años fue bloqueada por los demócratas en el Senado. Mientras tanto, la Comisión Presidencial de Integridad Electoral –encabezada por Kris Kobach, un allegado al presidente Trump que asevera que “millones” de indocumentados votaron en las elecciones presidenciales del año pasado –, pidió a las 50 comisiones estatales electorales información de votantes como nombre, dirección, fecha de nacimiento e historial electoral. Pero esos son datos que las comisiones electorales guardan con enorme celo. Ya el estado de California se negó y se espera que otros harán lo mismo. Pero muchos se preguntan ¿y que harán con la información de los estados que cooperen? *Catedrática Columna anterior: Un nuevo congreszista latino, pero...