Beata Wojna: La ONU en tiempos de turbulencia

Más de siete décadas del funcionamiento de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha dado motivo tanto para elogios enardecidos, como para críticas viscerales sobre esta organización integrada por 193 países, 30 agencias y fondos de financiamiento, casi 113 mil militares y civiles en 16 misiones de paz, y 40 mil empleados. Para muchas personas, la ONU encarna el idealismo de un gobierno global que debería proteger a la humanidad de la guerra y contribuir a que mejoren las condiciones de vida en regiones menos desarrolladas. Para otras, se ha convertido en una organización cara, ineficaz, burocrática, y con serias carencias democráticas en su toma de decisiones. Muchos consideran que la ONU es inútil. Yo no lo creo así. Hoy vivimos en un mundo interdependiente que necesita acciones rápidas frente a las fuerzas que amenazan la paz, la seguridad y el desarrollo. También son urgentes decisiones atrevidas frente a los desafíos que enfrenta la naturaleza y el planeta. La ONU sigue siendo una organización útil y propositiva. Es única en su tipo, aunque urge reformarla. Este es el espíritu que llevó a Polonia a apostar nuevamente y con pleno convencimiento por la ONU. El viernes pasado Polonia fue elegida por sexta vez para ocupar el puesto de miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en los años 2018-2019, junto con Kuwait, Guinea Ecuatorial, Perú y Costa de Marfil, y también Holanda en 2018. Este nombramiento distingue y al mismo tiempo impone una responsabilidad global de primer orden. No son tiempos fáciles para la ONU. La decisión del Presidente de los EUA Donald Trump de retirarse del Acuerdo de París sobre el cambio climático es un reflejo de las limitaciones de este tipo de organismos internacionales. Este ejemplo se suma a otras decepciones de la comunidad internacional sobre la ONU, como los esfuerzos vanos para frenar la guerra civil y la crisis humanitaria en Siria, o la limitada capacidad de responder a la violación del derecho internacional cuando Rusia ocupó Crimea -territorio de Ucrania-. Solidaridad, responsabilidad y compromiso son los principios que deberían guiarnos para organizar más adecuadamente la convivencia en el mundo. A estos principios, sin embargo, se interponen con frecuencia los intereses nacionales o los programas partidistas de unos pocos. Polonia desea aprovechar su membresía en el Consejo de Seguridad para coadyuvar en la lucha contra el terrorismo, y para denunciar crímenes de lesa humanidad y violaciones de los principios de derecho internacional. En nuestra agenda estará presente el cambio climático. Asimismo, en 2018 albergaremos por tercera vez la conferencia sobre cambio climático COP24 en Katowice. Un elemento importante será la renovada participación en misiones de paz de la ONU, en lo que Polonia coincide con México, que en 2014 anunció su participación activa en ellas. Polonia quiere contribuir activamente a encontrar soluciones a los principales problemas del mundo actual.   *Embajadora de Polonia en México

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