Rebeca Peralta León: Termina mito de que niñas y niños de las madres en prisión eran invisibles para la sociedad

OPINIÓN

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En la Ciudad de México se terminó con el mito de que las niñas y los niños de las madres privadas de su libertad en las cárceles de la capital del país eran invisibles para la sociedad, pues actualmente se cuenta con un padrón en el cual está su nombre, fecha de nacimiento, edad, cuántos van a la escuela, quiénes son sus padres, su historia clínica y, sobre todo, los apoyos que reciben de parte de las autoridades. Vamos un paso adelante en la Ciudad de México en cuanto a la atención de las necesidades de los infantes cuyas madres purgan o están a la espera de recibir sentencia en el sistema carcelario, sobre todo porque se desconoce oficialmente cuántos menores de edad están con sus progenitoras en las cárceles a nivel nacional, aunque la asociación civil Reinserta considera que son 377 infantes invisibles. La ciudad cuenta con dos centros penitenciarios destinados para mujeres: el Centro Femenil de Reinserción Social “Tepepan”, con 201 presas y el Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla, donde conviven mil 346 mujeres. En este último centro, actualmente se cuenta con una población de 79 menores de edad habitando con sus madres, de los cuales 35 son niñas y 44 niños. De los 79 infantes, 55 (29 niñas y 26 niños) asisten al Centro de Desarrollo Infantil (Cendi), “Amalia Solórzano de Cárdenas”, en tanto que 24 (6 niñas y 18 niños) no asisten a la escuela, por lo que se mantienen pláticas con sus madres para convencerlas de la necesidad de que sus hijos tengan la educación para su desarrollo. En la presidencia de la Comisión Especial de Reclusorios, de la VII Legislatura de la ALDF, vemos con alegría que vaya a la baja la población infantil que vive en los reclusorios, porque de acuerdo con la Subsecretaría del Sistema Penitenciario de la ciudad, en diciembre de 2015 había 107 hijos e hijas de internas, para el 28 de septiembre de 2016 la matrícula fue de 82 niños y niñas y para el 7 de abril de 2017 la cifra es de 79, es decir, una reducción de 28 menores de edad en los últimos meses. Se tienen avances significativos y ahora ese trabajo ha permitido que los niños y las niñas tengan la Cartilla de la Primera Infancia y actas de nacimiento. Ya son visibles, porque cuentan con los programas Becas para niñ@s en situación de vulnerabilidad, con uniformes escolares y se cumple el derecho a la identidad. No obstante, se tienen asignaturas pendientes para el desarrollo pleno de los menores de edad, como es el caso de la educación; derivado de esa situación, se presentó recientemente ante el pleno de la ALDF una iniciativa para adicionar un párrafo al artículo 53 de la Ley de Centros de Reclusión. La propuesta busca dejar establecido que los menores que tengan cumplidos los tres años de edad deberán cursar obligatoriamente el nivel preescolar. Si la madre omite inscribir, así como procurar la asistencia del menor, las autoridades penitenciarias agotarán las medidas alternativas de solución con la nalidad de que la educación del menor esté garantizada.
  *Presidenta de la Comisión especial de reclusorios de la ALDF