Con acuses de recibo sobornaba el Duarte de Chihuahua

–Señor, por favor firme aquí. Y el señor, político del partido que fuera, firmaba el soborno.   Los recibos formales han sido descubiertos en Chihuahua. Los tiene el gobierno de Javier Corral que entró en otra etapa de la investigación para cumplir el reto de su antecesor César Duarte: “¡Que me comprueben si soy corrupto!”, dijo muy indignado en el noti de tv de Loret de Mola y luego huyó en calidad de bandido.   “Es la forma más descarada de corrupción entre los estados corruptos”, me dijo un funcionario local involucrado en las investigaciones.   Con estas pruebas la administración panista sigue las pesquisas. Sobre los que recibieron el soborno en calidad de servidores públicos caerá el peso de la ley.   Hasta ahora se ha documentado un saqueo por mil 800 millones de pesos [desvío de recursos, creación de empresas fantasmas, aportaciones ilegales al PRI y venta de terrenos muy por debajo del precio real].   En este tema no se considera la creación de un banco del que Duarte se adueñó, en cuya construcción, como lobo financiero, hay indicios de desvíos de unos 65 millones de pesos. Esa investigación la tiene la PGR de Raúl Cervantes, quien dejó ir a su compañero porque –según funcionarios locales– había argumentos para ordenar su desafuero y captura desde año y medio antes.   A los mil 800 millones desviados, y ya documentados ante un juez, los órganos de Chihuahua agregan nuevos capítulos, en los que se incluyen los acuses de recibo firmados, por más de 6 mil millones de pesos.   En Quintana Roo, por ejemplo, el gobernador Borge fue más sofisticado para robarse 9 mil 500 hectáreas de playa: creó un fideicomiso y puso prestanombres; pero el Duarte de Chihuahua hizo el atraco de la forma más burda: él mismo firmó documentos y se apropió de terrenos con precios reales de más de mil millones de pesos pero se los auto vendió en 100 millones.   De los siete miembros del primer circulo con el que saqueó el estado hay 4 detenidos, entre ellos Gerardo Villa, ex director administrativo y Antonio Tarín, quien quería tomar protesta como diputado. Otro, Carlos Hermosillo, “se mató” en un accidente.   Sobre el difunto Hermosillo, la defensa de Duarte declaró que fue quien le prestó dinero al ex gobernador para poner su banco, pero no cuadra la versión porque Hermosillo era su chofer y vivía en una casita de interés social y ya luego se hizo rico. Falta capturar, me dice el funcionario de Corral, a 3 peces gordos. Más los que se irán sumando en la lista con las nuevas pruebas que se aportan a los juzgados.   “Lo que lastima más a Chihuahua que la propia corrupción es que además de una deuda por 6 mil millones, Duarte comprometió recursos de obras carreteras hasta el 2044 porque los usó para dadivas”, dijo. El ex gobernador sigue prófugo. Lo tienen ubicado en EU.   GANCHO: De 500 primodelincuentes en la CDMX con posibilidades de brazalete electrónico para obtener libertad sólo 10 lo portan. Los demás no conocen el beneficio o no tienen lana: la poliza cuesta 10 mil pesos.   Columna anterior: Las traiciones de Anaya (III y última)    

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