El secreto mejor guardado de América Latina

“El caldillo de congrio” es tan rico que hasta Pablo Neruda le compuso una oda, esto maridado con un buen vino de la tierra del creador del Poema XX puede resultar una vivencia exquisita, que es apenas un instante, comparado con eso que los expertos economistas llaman “Experiencia Chilena” el grupo de valores de esta marca país. Entre los puntos de resonancia se menciona que es un pueblo estable desde el punto de vista de sus instituciones, existe respeto a las normas en materia económica. Tiene el ingreso per cápita más alto de latinoamérica, en los ranking de Creatividad e Innovación son líderes entre latinoamericanos. Crecieron económicamente a tasas cercanas del 7% anual entre 1986-1997. Ante los éxitos evidentes, se permitieron dejar sus planes turísticos para otros tiempos. Pero la inercia del fenómeno de los viajes a nivel global hizo que Chile apostara por primera vez a una campaña de promoción dirigida al público final. Con el slogan “Chile, naturaleza abierta” busca posicionar un concepto que reúna naturaleza, aventura, experiencia y cultura. Intentan incrementar la llegada de turistas internacionales en 7% y lograr 8% más en ingreso de divisas. Sin “echar a andar la maquinaria” el año pasado recibieron más de cinco millones de visitantes extranjeros, un ascenso del 26% respecto a 2015. Este año van por 6.4 millones de vacacionistas de diferentes países, lo que representará un incremento de 14%s respecto al 2016. Son el gigante dormido del turismo. En poco tiempo ya fueron elegidos por World Travel Awards como el Mejor Destino de Turismo de Aventura en el Mundo. “Aunque se enojen los peruanos, pero nosotros también tenemos un buen Pisco” dice en tono de broma el Embajador de Chile en México, Ricardo Nuñez Muñoz. Ríe y narra, como profesor que es, los atractivos de su patria, con los que buscarían ser un imán para los aventureros. “Es alucinante estar en los salares del Desierto de Atacama, admirar los Enigmas de los Moais, esas gigantescas estatuas de piedra de la Isla de Pascua, atreverse a caminar el desierto más seco del mundo, intentar tomar con las manos las estrellas en el observatorio astronómico más poderoso del planeta y de los viñedos ya no te hablo, porque te darían ganas de estar ahora mismo por allá” termina diciendo el también Expresidente del Partido Socialista en Chile. Poco se conoce en México de lo que se puede hacer en el país andino, salvo que les vendemos autos, televisores y que inundaremos con Oxxo su territorio. Esperamos que la promoción turística llegue pronto.  
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