Raúl Morón Orozco: La hora de las izquierdas

Ha comenzado la cuenta regresiva para el proceso electoral del 2018. Con esto también se avecina la hora de las izquierdas en México. No sólo estará en juego en los próximos meses la posibilidad de una alianza de gran calado entre partidos y movimientos sociales de izquierda, también iniciará un proceso de mucha reflexión y actividad política sobre lo que podría signicar para nuestro país un cambio de régimen, de que lleguen a su fin al menos tres sexenios de acelerada descomposición social, económica y política. Está en juego si la izquierda es capaz de transformar la política misma y enfrentar, sin pretexto alguno, la corrupción, la grave crisis de derechos humanos que se vive en todo el país, la inseguridad y la violencia cada vez más deshumanizada, la vulnerable situación económica de millones de mexicanos. Una alianza de partidos y movimientos sociales de izquierda es también la oportunidad de volver a articular la institucionalidad del Estado mexicano. Si un frente de izquierdas gana las elecciones del 2018 estará obligado a recuperar el funcionamiento del Poder Ejecutivo y Judicial, a recuperarlo para la sociedad. Los resultados de la pasada elección en varios estados de la República, particularmente en el Estado de México, nos han dado muestra de la violencia institucional con la que este gobierno federal está dispuesto a seguir lastimando a las instituciones electorales y al Estado mismo y regresarnos a la época del fraude “patriótico”. Es contrario a toda voluntad de transformación de la sociedad mexicana una alianza entre cualquier partido de izquierda con el PAN o con el mismo PRI para el 2018. Es simplemente inaceptable si lo que se quiere es terminar con una época de corrupción, violencia y deterioro económico; el PRI y el PAN han sido los responsables de esta debacle que se acelera para todos los mexicanos. En todo caso, para que esta decisión de una alianza entre las izquierdas no recaiga en las cúpulas de los partidos, tendrían que ser los mismos militantes del PRD, por ejemplo, los que decidan la articulación del partido a un frente de izquierdas. Es más, que la sociedad mexicana decida esta alianza. Para 2018, México necesita de genuinas alternativas a los gobiernos del desastre nacional, a un modelo económico depredador, a la impunidad y corrupción que viene del mismo Gobierno federal y de todos estos ex gobernadores que son hoy la foto más lamentable de nuestra situación. Una inmensa mayoría de ciudadanos ya se hartaron de todo esto, ellos también tienen la palabra en este debate. ¿Necesitamos un cambio democrático y pacífico de régimen político y de modelo económico? ¿Debe la izquierda aliarse con el centro, con la derecha o con las demás fuerzas de izquierda o con un frente opositor amplio? Estas preguntas sólo pueden contestarse con una consulta ciudadana. Es hora también de que la izquierda le regrese a sus militantes y simpatizantes su poder de decisión y transformación.
*Senador por Michoacán.

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