Pisando firme (I)


¿Alguna vez has visto un maratón? En la prueba mayor del atletismo, quitando a los corredores de élite —profesionales que siempre van al frente de la multitud— una mirada al resto de los maratonistas, a los simples mortales como nosotros, deja ver que cada uno se mueve y corre distinto.

Te sorprenderá cómo cada corredor tiene su propia técnica y la mayoría corre como Dios le dio a entender. Ningún otro deporte funciona así. En otras actividades físicas, como la natación, la técnica y la forma son fundamentales para el entrenamiento. En la carrera no debería ser diferente. Siempre una buena técnica produce mejores resultados. Estudios biomecánicos detallan que una pisada y postura correctas, al momento de correr, junto al movimiento adecuado de brazos, rodillas y caderas, además de una buena elección de tenis, mejoran el desempeño y nos evitan lesiones.

Al correr, nuestras articulaciones soportan nuestro peso multliplicado por tres. Ana María Melo, fisioterapeuta del Centro de Diagnóstico Piédica, explica que la forma de pisar influye en la calidad de vida de las personas. La pisada genera un efecto dominó que va de abajo hacia arriba. “Una pisada y postura incorrectas afectan a las rodillas y éstas a su vez causan problemas en la cadera, la columna y los hombros, que al desalinearse nos causan dolor”.

Si te gusta correr, antes de pensar qué tenis comprar, lo recomendable es acudir a un especialista que te ayude a conocer más sobre tu tipo de pisada. Hay tres tipos de pisadas: neutra, pronadora o supinadora. En las tres el talón toca primero el suelo, después el metatarso (parte media del pie) y al final se impulsa con los dedos. En la pisada neutra la presión del pie recae en el centro y balancea el peso corporal; en la pisada pronadora el pie se inclina hacia adentro del cuerpo, cargando el peso hacia ese lado; y finamente en la pisada supinadora el pie se inclina hacia afuera del cuerpo y carga el peso a ese lado.

Para un buen diagnóstico de tu pisada, un traumatólogo, podólogo u ortopedista te pueden ayudar. La UNAM y el Instituto Nacional de Rehabilitación tienen áreas de Medicina del Deporte donde lo realizan; también hay clínicas privadas que utilizan la baropodometría, consistente en caminar sobre una plataforma de sensores que examinan si hay mal funcionamiento del pie. El costo de esos estudios oscila entre 500 y mil 200 pesos. Con base en tu pisada, el especialista recomendará el uso de una plantilla.

Ya que sabes cómo pisas, puedes elegir los tenis que mejor se adapten a tu pie. Cada marca tiene diferentes modelos que se ajustan a tu peso y a tu tipo de pisada. Algunas incluso te realizan un test de pisada, en el que corres sobre una banda con sensores para recomendarte lo adecuado.

Ahora sí, con los pies bien plantados sobre la tierra y tus tenis bien puestos, es hora de correr; pero no tan de prisa, ahora hay que aprender la técnica correcta.

ayala.ross@gmail.com


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