Ayer el titular de la Comisión de Estudios Económicos de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) anticipó el escenario económico al que se enfrentará México. Los datos que le entregaron al presidente del organismo cúpula, Manuel Herrera Vega, son poco optimistas en comparación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
Para ser más claros, los industriales del país no esperan un crecimiento más allá del 1.3 por ciento para este año, la expectativa de cierre de inflación anual será de 5.8 por ciento y estiman que apenas se crearán 650 mil nuevos empleos registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social. El tipo de cambio concluirá en 19.6 pesos por dólar.
El tema se concentra en las expectativas económicas que juegan hoy en contra del desarrollo del sector industrial y se suma el contexto en que se da este panorama; en unas semanas comenzará la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la industria de México a nivel global no ha tenido importantes resultados.
En su revisión, aunque parecen las cifras desalentadoras es una realidad, la apertura comercial no les ha dado el rendimiento esperado. Es decir a pesar de las bondades que ofrece el TLCAN y de otros acuerdos comerciales con Europa y naciones de América Latina, la participación del país en las exportaciones globales sigue siendo casi la misma que en la década de los 90.
Antes de que se firmara el TLCAN, en 1990 la aportación de las exportaciones mexicanas en el mundo eran de 1.2 por ciento; para 2014 apenas se incrementaron 2.4 por ciento.
La situación para este sector no está nada fácil si comparamos la participación de China en las exportaciones globales que pasó de 2.1 por ciento en 1990 a 12.6 por ciento en 2014, como resultado de los distintos acuerdos con el mundo.
José Luis de la Cruz, presidente de la Comisión de Estudios Económicos, nos dice que el camino es actuar por dos frentes: elevar los niveles de inversión pública y privada para crear capacidades productivas y con ello la inversión fluirá en el sector industrial que se traducen en más empleos.
Pero también el desafío está en generar más del 90 por ciento de la ocupación nacional como resultado del fortalecimiento al mercado interno, de lo contrario temen que sin inversión y un mejor panorama, los industriales podrían seguir rezagando sus planes empresariales.
Es momento de evolucionar, hoy la inversión privada nacional apenas es de 12 por ciento, la extranjera directa es de tres por ciento, cuando en otros países es viceversa.
Otras tentaciones
En el primer trimestre del año, el Servicio de Administración tributaria (SAT) captó por el impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) más de cinco mil millones de pesos solo de bebidas azucaradas y en los pasillos de la Cámara de Diputados ya se escucha que en la discusión del paquete económico 2018 se elevará la cuota de más de un peso que actualmente se cobra, aunque la comunidad médica asegura que de poco ha servido porque los mexicanos no logran bajar su ingesta calórica, Vaya contradicción.