Haz tu denuncia aquí

Morelos ¿venganza o justicia?

OPINIÓN

·
Poco después de las 2 de la mañana del sábado 11, unos 20 elementos de las fuerzas oficiales estatales llegaron a la casa del rector de la Universidad Autónoma de Morelos, Alejandro Vera Jiménez y de su esposa María Elena Avila. Horas antes, un juez de control había liberado una orden de aprehensión en contra de ambos y una orden de cateo al domicilio. La fiscalía anticorrupción estatal los acusa de enriquecimiento ilícito el perjuicio de la institución. Este es el capítulo más reciente del enfrentamiento personal entre el gobernador Graco Ramírez y el rector, pero dados los antecedentes de la confrontación, sumado ahora al uso de las instituciones de justicia, las consecuencias pueden ser mayores. Ayer mismo, maestros y estudiantes de la universidad se movilizaron en contra de lo que llamaron ‘persecusión y hostigamiento’ por parte del gobierno del estado en contra del funcionario, además de un intento de asfixiar la autonomía universitaria. Desde hace meses, la fiscalía morelense comenzó a indagar el entorno del rector. Encontró que su esposa había comprado una residencia con un valor cercano a los 6.5 millones de pesos en la zona de Paraíso Country Club, en el municipio de Emiliano Zapata —lugar donde intentaron detenerlos— considerada como muy exclusiva. Desde hace 3 años, se acusó a Vera de haber contratado un crédito bancario por 600 millones de pesos a nombre de la UAEM y haber comprometido para su pago las aportaciones del gobierno del estado, sin la autorización del congreso local. El rector argumentó que gracias a ese préstamo, la infraestructura universitaria creció la mitad. Más recientemente, en una investigación periodística se reveló que la institución participó en un esquema de desvío millonario de recursos públicos de las secretarías de Desarrollo Social y Sagarpa, que terminaron en empresas fantasma. Pesquisas de la Auditoría Superior de la Federación calculan el monto defraudado superior a los mil millones de pesos. A ello, Vera dijo que la universidad firmó convenios “de buena fe”. Nadie en esta trama puede decirse 100 por ciento inocente. Pero este nuevo movimiento podría escalar el conflicto a un momento mucho peor. Uno que podría incendiar Morelos y eso no es bueno para nadie, menos para los estudiantes de la UAEM. CONTRASEÑA: Desde la semana pasada, cuando comenzó a filtrarse como parte de la investigación ‘Paradise Papers’ que Macial Maciel y la Legión de Cristo mantuvieron cuentas off shore en las Bermudas, la alta dirección de los legionarios envió un comunicado a directivos de las instituciones educativas de su red, donde confirmaba esa información puntualizando que las sociedades fueron liquidadas hace años. Argumentaron que se utilizaron estrategias financieras para mantener el crecimiento del sistema, uno de los más grandes a nivel internacional, aclarando que no cometieron ningún delito fiscal.   Columna anterior: La app y los políticos de siempre