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Andrés Manuel prepara su retiro

OPINIÓN

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Andrés Manuel López Obrador ha buscado la Presidencia de la República durante 12 años. En 2018 tendrá la última oportunidad y, si no gana, se retirará de la grilla para dedicarse a la docencia. Con base en información publicada el viernes pasado por el periódico El Universal, el político tabasqueño se irá a La Chingada, la finca que tiene en Palenque, Chiapas. Ya no será candidato de nada, tampoco aceptará ser un líder moral, como en su momento lo fue Cuauhtémoc Cárdenas en el PRD, y otros tomarían la dirección de Morena. Así de clara tiene la película el político que en 13 días cumplirá 64 años de edad. Tan la tiene clara que, orillado por acontecimientos de la coyuntura –como los sismos de septiembre, la llegada de Eruviel Ávila al PRI de la CDMX y las investigaciones contra el PT—, que ha tenido que adelantar planes. Uno de ellos es evitar a toda costa que Ricardo Monreal se convierta en candidato del Frente Ciudadano o del PRI, por lo que, cual Vito Corleone, le hará una oferta que no podrá rechazar. Gente cercana a los protagonistas de esta historia, nos dicen que todo apunta a que le ofrecerá la dirigencia nacional de Morena. Dejará el control al zacatecano, para que pueda manejar, quitar, poner y palomear.  Pero, sobre todo, para que pueda negociar con otras fuerzas políticas, porque si algo reconoce AMLO en Monreal es su capacidad para sentarse con cualquier político sin importar sus tendencias o colores También, dejará bajo su responsabilidad el manejo de los 650 millones pesos presupuestados para Morena en 2018. Hasta hace poco muchos pensaban que Andrés Manuel López Beltrán, mejor conocido Andy, tomaría las riendas del partido, sobre todo porque su padre lo designó como uno de sus principales operadores. Sin embargo, es evidente que le falta madurar políticamente, por lo que lo enviarán a otra posición que aún están por definir. Y en este reacomodo de fuerzas y personajes, el actual dirigente de Morena en la CDMX, Martí Batres, buscaría un lugar en el Senado de la República. Yeidckol Polevnsky, secretaria general, estaría preparando maletas para irse a despachar a la Cámara de Diputados. Claudia Sheinbaum dejaría la delegación Tlalpan para formalizar su candidatura a la CDMX. Así pinta el panorama para los cercanos a López Obrador, pero sobre todo para Monreal, quien estuvo a punto de dar el “sí” al Frente Ciudadano. Aunque nos dicen que tampoco la tenía segura, porque Alejandra Barrales y Héctor Serrano nunca le dieron el visto bueno. Eruviel Ávila también lo quería como candidato, gesto que agradeció don Ricardo pero que nunca dijo “sí” o “no”; sólo declaró que no estaba dispuesto a afiliarse a otro partido. Esos fueron los ofrecimientos a Monreal. Pero independientemente del resultado, AMLO entró en pánico y se vio obligado a meter velocidad a sus planes, hasta suplicarle que no se vaya. Lo único que falta es conocer la respuesta.   *** Y como dice el filósofo y poeta… Nomeacuerdo: “Se despidieron y en el adiós, ya estaba la bienvenida.”   Columna anterior: Ricardo Anaya, el rival más débil