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Medios, publicidad, libertad y el 2018

OPINIÓN

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La reciente salida de la radio de Leonardo Curzio trae a la mesa una discusión que tenemos cada que un periodista famoso sale de su espacio, pero que nunca alcanzamos a terminar: la relación medios-publicidad de gobierno-libertad de expresión. Por cierto, esta discusión se ha tenido varias veces en esta administración. Los programas noticiosos de los medios “tradicionales” enfrentan la competencia de las cada vez más influyentes plataformas digitales. Aunque la mayoría mantiene sus estándares de rigor, quienes trabajamos en la radio o televisión estamos siendo cuestionados todo el tiempo por los usuarios de redes sociales sobre la veracidad de las noticias o el enfoque sobre los temas que transmitimos (por ejemplo, aunque hubo explicaciones de por medio, por buen rato se hablará del caso “Frida Sofía”)  y también se reprocha la alta dependencia de la información oficial o de políticos. Pero los medios también encaran otro desafío frente a los medios digitales: la mudanza de los anunciantes. De acuerdo a datos recientes, el crecimiento de la inversión publicitaria en internet está creciendo a doble dígito, mientras que en las plataformas anteriores va a la baja. La nuevas generaciones influyen mucho en ese nuevo patrón. Es por eso entendible la aclaración ofrecida por Edilberto Huesca Perrotín, Presidente de NRM Comunicaciones, sobre la salida de Curzio y los comentaristas Ricardo Raphael y María Amparo Casar. “Vimos que no era rentable para la empresa “La Tertulia” y de ahí pedí yo que se eliminara”. El concesionario dio una entrevista en el programa del mediodía de su estación de noticias, luego de que Leonardo se despidió de su emisión diciendo que renunciaba porque le “habían pedido la cabeza de dos de sus colaboradores”, con los que cada jueves hacia ese segmento con duración de 40 a 45 minutos. Por cierto, Casar y Raphael mantienen sus participaciones en otros espacios radiofónicos y de televisión, como en el canal 11 del IPN, dependiente del Sistema Publico de Radiodifusión del Estado Mexicano. La variable en el mercado de anuncios ha hecho que muchos medios dependan en buena medida de la publicidad oficial que sale en gran parte del gobierno federal y todos sus organismos, además de los gobiernos estatales  municipales. Esa propaganda casi siempre va en los cortes de la programación noticiosa, por lo que es entendible la sospecha de censura en el caso de la salida de los periodistas de NRM. Sin embargo, esa empresa no aparece en los informes de Artículo 19 como una de las más beneficiadas por los contratos con la administración federal actual. La discusión sobre la capacidad que tiene o no el gobierno de amedrentar a los medios críticos con retirar la publicidad oficial se da en un buen momento, antes de iniciar las campañas. Será bueno saber qué piensan los aspirantes presidenciales -todos- sobre este “instrumento”.   Columna anterior: Obstáculos en la carrera del Bronco